sábado, 24 de agosto de 2013

LA GRAN ENTREVISTA

Existió una vez un periodista inquieto, que buscaba realizar la mejor entrevista de todos los tiempos. Este periodista deseaba entrevistar a un hombre muy sabio, quizás al más sabio del mundo, planeaba hacerle las preguntas mas profundas, jamás hechas, para extraer toda su sabiduría sobre la vida, el mundo, y el sentido de nuestra existencia.

Se preparó durante mucho tiempo, busco y rebusco en diversas fuentes, libros y hasta documentales, para realizar las preguntas correctas, de la manera correcta. Sabía que algún día la vida lo pondría frente a ese gran sabio, quizás de forma inesperada, y el periodista tenia que estar preparado para ese momento trascendental.

Un día, luego de mucho tiempo de haber estado preparando la entrevista de su vida, se reunió con un amigo de toda la vida. Le propuso que hicieran una especie de “ensayo de entrevista”, pues nuestro periodista no quería dejar nada a la suerte. Necesitaba prepararse a conciencia, al punto de quizás realizar una o dos veces su “gran entrevista” para identificar cualquier imprevisto.

El periodista se sentó frente a su amigo, con las preguntas largamente pensadas, reflexionadas, y corregidas. Y conforme iban pasando las horas, en medio de una profunda e interesante plática entre ambos, el periodista poco a poco fue comprendiendo que, lo más importante en realidad y desde un principio, habían sido las preguntas.

jueves, 8 de agosto de 2013

SOY CREATIVO.

Me inscribí en un curso de creatividad online, y uno de los primeros ejercicios es acomodar cuatro estatuas de manera que queden equidistantes entre si sobre el terreno de un jardín. Este es un viejo problema de sobra conocido entre la gente que conoce sobre teoría de la creatividad. Solo existe una respuesta posible, que es poniéndolas en una estructura piramidal cuya base sea un triangulo equilátero, y ya, poca cosa.

Así que decidí ponerme creativo, como el curso lo amerita, y esta fue mi respuesta para tal ejercicio:

Bueno lo único que debemos hacer es, ayudados de un sencillo colisionador de hadrones, acelerar unas cuantas partículas subatómicas a velocidades muy cercanas a las de la luz, ya que como es bien sabido ante este tipo de colisiones es muy probable que se formen micro agujeros negros que desaparecerían casi instantáneamente.

Una vez que esto suceda haciendo uso practico de las teorías físicas sobre la naturaleza de la materia que desarrollara el físico Roger Penrose, llegaríamos a un estado de la técnica científica en la que nos seria posible estabilizar, controlar y finalmente manipular a nuestra voluntad uno de estos agujeros negros.

Y puesto que según el consenso actual de la ciencia, sabemos que el universo en realidad se curva sobre si mismo, y que según el principio de incertidumbre de Heissenberg, la naturaleza “indefinible” de las partículas que forman la realidad nos sugiere que no existe una sola, sino que existe un numero infinito de realidades, con un infinito numero de posibilidades.

Entonces solo tenemos que repetir este experimento un numero infinito de veces, para que el agujero negro que hemos abierto se habrá permitiéndonos acceder al otro lado del agujero a un universo alterno en el cual también exista un planeta tierra, con la composición geográfica idéntica al de la tierra, y entonces podríamos acceder a un hermoso jardín alterno idéntico al de nuestro universo, pero que gracias a la infinitud de posibilidades, no cuenta con ninguna estatua dentro de el.

Podría tratarse de un universo ligeramente diferente al nuestro, o bien podría tratarse de nuestro universo, pero en un punto en nuestro pasado o nuestro futuro, el planteamiento nunca dijo que las estatuas tenían que coincidir en espacio y tiempo, y entonces pondríamos la segunda de nuestras estatuas, posicionándola (mediante teodolitos digitales y sistemas de navegación satelital) exactamente en el mismo punto en la que hemos posicionado nuestra primer estatua dentro de nuestro universo original.

Ahora solo tenemos que repetir este ejercicio un numero infinito de veces, durante dos ocasiones mas, y habremos por fin colocado nuestras cuatro estatuas en cuatro multiversos ligeramente diferentes pero con las condiciones necesarias para su colocación. Y finalmente tenemos que cada una de las estatuas al coincidir en un solo punto dentro de sus respectivos universos, pero que el valor de la distancia pierde su significado cuando nos encontramos en el espacio que se encuentra alrededor de cada burbuja de universos en el multiverso, entonces nuestras estatuas estarían separadas exactamente una de la otra a un universo de distancia.

Esta es la manera correcta de resolver este problema y además mucho más práctico que andar construyendo estructuras que soporten el peso de una estatua en medio del jardín, sobre todo con el calor que esta haciendo por acá.

Considerando que se trata de un curso de creatividad, y no de trigonometría, supongo que mi respuesta es mas que valida. ¿O ustedes que opinan?

lunes, 29 de julio de 2013

LA CREATIVIDAD SE EJERCITA

El pensamiento creativo, e incluso la espontaneidad pueden ser mejorados mediante técnicas organizadas y sistematizadas. Aunque  a primera vista las palabras organizadas y sistematizadas parecieran estar en el extremo contrario de conceptos como la creatividad y la espontaneidad, la verdad es que van muy de la mano. Por ejemplo, una de las cosas que hago de manera regular es escribir monólogos o sketches cómicos, y la comedia es un área en la que se requiere una mayor creatividad, además de habilidades como, pensamiento lateral, pensamiento disociado, capacidad lógica, y capacidad de conclusión.

Lo que sucede es que las habilidades que debe tener un buen comediante, y que son las mismas que debe de tener una persona creativa en cualquier área en la que se desarrolle, dependen de ciertos hábitos de la mente. Todas las personas que se dedican a algún oficio interpretativo, como actores, comediantes, conferencistas, músicos, y demás, saben que la frescura y espontaneidad es algo que se logra solo después de mucha práctica. Entonces, sabemos ahora, que la creatividad puede mejorar si nos entrenamos para ser más creativos.

La pregunta ahora es. ¿COMO?

Una de las primeras cosas que la mente creativa desea hacer es él rediseñarlo todo. Empieza imaginando como debería ser, o como mejorarías tú todas las cosas a tu alrededor. Imagina cómo sería un automóvil mejor, una manera más rápida de servir la comida en el restaurante en el que estás, la forma en la que podría funcionar mejor un foco, o algún aparato electrodoméstico. Si tomas por costumbre hacer esto una vez al día durante tres semanas, se convertirá en hábito. Tan sólo asegúrate de no molestar a los demás con tus constantes ideas.

Otra cosa que saben hacer las personas con inquietudes creativas, es el ver las cosas desde un punto de vista diferente o interesante. ¿Qué habría dicho tu personaje histórico favorito acerca de esto? ¿Como apreciaría un extraterrestre cierto comportamiento del que estás siendo testigo? ¿Cual es la perspectiva contraria a lo que se te está mostrando en este momento? El punto de esto es el hacerte este tipo de preguntas tontas a ti mismo, seguramente esto disparará dentro de tu mente interesantes resultados e ideas.

Si te acostumbras a pensar de esta manera, seguramente dentro de poco tiempo tendrás un montón de nuevas ideas que nunca se te habrían ocurrido, además de que tendrás un montón de nuevas cosas que añadir a tus conversaciones.

¿Tienes algún tipo de bloqueo y necesitas algo que te fuerce para parir una nueva idea? Escribe palabras al azar en varias tarjetas mézclalas todas y saca una sin saber cuál palabra es la que estás sacando. Luego oblígate a escribir un artículo o bien a desarrollar alguna idea desde el punto de vista que esta palabra que sugiera. Una variante de este ejercicio, si no quieres escribir palabras sobre unas tarjetas, es abrir un libro o un diccionario y señalar una palabra al azar.

La canción “while my guitar gentil weeps” de los Beatles fue escrita por George Harrison utilizando esta técnica. Un día se levantó de su sillón, caminó hasta su estantería, tomó el primer libro al azar, abrió una página cualquiera, puso sus dedos sobre la página con los ojos cerrados y al abrirlos estaba señalando la frase “gently weeps”.

Personalmente he utilizado mucho esta técnica y generalmente el resultado final dista mucho de la idea original. Muchas veces cuando tomas una idea al azar, por ejemplo un gancho de ropa, la sucesión de pensamientos finalmente te llevan a escribir quizás un artículo sobre las técnicas de pintura que se utilizaban en el renacimiento. O quizás al estar viendo una caseta telefónica en la calle, te lleve a escribir un poema acerca de los cambios y el deterioro del que somos víctimas los seres humanos, inevitablemente con el paso de los años.

Este método es uno de los más sencillos y fáciles de poner en práctica, trata de ponerlo en práctica la próxima vez que intentes escribir, o dibujar algo, y te darás cuenta cómo las ideas fluyen rápidamente y en direcciones en las que no te hubieras imaginado de haber tratado de centrarte en un concepto específicamente.

miércoles, 10 de julio de 2013

NUNCA HABRA UNA CONCLUSION.

Me gusta el silencio, la ausencia de ruido, el poder estar en comunicación directa e ininterrumpida con mi propia mente. Pero, de un tiempo para acá, me he vuelto un poco más resistente a las interrupciones del medio ambiente, de las cosas que están alrededor de mí.

Los últimos días los he dedicado solamente a consumir información a través de Internet. Seguramente esto es una forma más de evadirme de la realidad, siempre he tenido problemas con la realidad, aunque últimamente estoy confundido en cuanto al significado verdadero de la palabra “realidad”. En ocasiones las ideas martillean dentro de mi cabeza como golpes sordos de una marabunta que se cierne sobre mí y de la que llevo tratando de huir desde hace diez o veinte años. Aunque también debo admitir que cada vez es menos frecuente esta sensación.

Más que en otras ocasiones necesito escribir, pero también es cierto, que me es más fácil escribir en la actualidad que en otras ocasiones. Escribir sirve para calmarse, para verse reflejado en el papel escrito (pantalla en este caso), para dosificar nuestro propio ser y comprendernos mejor, a través de una copia al carbón de nuestros pensamientos.

En ocasiones siento que no encajo en ninguna parte, esto que es normal a los 15 años, me parece preocupante a los 28. Me pregunto si seré el único.

Me pueden llegar a aturdir las rutinas, las obligaciones, los quehaceres, los deberías. Nunca he sido un obsesivo por el orden, yo más bien siempre he dicho que el desorden significa trabajo, el desorden significa naturaleza, avance, cambio y en síntesis vida. Y aunque es verdad que es indispensable el orden para ciertas actividades humanas, no creo que una de ellas sea el pensamiento, al menos no el pensamiento artístico, el pensamiento creativo, el pensamiento que es capaz de unir dos cosas completamente distintas para crear un objeto original y nuevo. Ésa es la diferencia entre un ingeniero y un artista. Y eso es lo que hace que ambos sean mutuamente indispensables.

Otra idea que me ha saltado últimamente es la percepción de que todo está siempre en constante cambio, nunca existe una obra terminada, siempre esta todo inconcluso en la vida. Me atrevería a decir que la conclusión es un espejismo que nosotros nos creamos. En la vida real no existen finales felices, vamos de hecho ni siquiera existen finales a secas.

Todo es un continuo ahora mismo, podemos fácilmente trazar una línea, que una la época moderna hasta la época de las cavernas, pasando por todas las épocas que nos hemos construido artificialmente, para poder estudiarlas en las clases de historia de las escuelas. Sin embargo todo sigue siendo lo mismo, en el sentido en que todo sigue siendo un constante cambio.

Desde la época en la que los trovadores paseaban de ciudad en ciudad, cantando a cualquiera que pudiera pagarles, pues en ese momento no existían los reproductores MP3. Hasta la época actual en la que las personas se reúnen adentro de discotecas a escuchar grabaciones musicales que alguien hizo hace muchos años, incluso a escuchar grabaciones musicales hechas por personas que ya han muerto.

La gente sigue siendo genéticamente la misma, emocionalmente muy parecida, y sus metas e ideales, aunque en formas distintas, poco han variado en su fondo.

Alguien que en el siglo pasado hubiera alcanzado la excelencia en la construcción de algún tipo de instrumento de cuerdas, y que por esto haya pensado que su labor había concluido, poco se imaginaba que en el nuevo siglo vendrían nuevas tecnologías que traerían formas de música que las personas de su época ni siquiera hubieran podido imaginar en sus sueños más rocambolescos.

Lo mismo podemos decir de la época actual, nada de lo que hagamos será definitivo jamás, y las cosas que traerán las siguientes generaciones sin duda nos harían quedarnos con la boca abierta, el ojo cuadrado y demás deformidades físicas provenientes de nuestro asombro.

Ambos pensamientos, el hecho de que el desorden es inevitable pues el propio universo tiende a la entropía, y el hecho de que ninguna cosa está completa nunca, me parecen sumamente inquietantes, y al mismo tiempo tranquilizadores.

El saber que nada de lo que yo haga será suficiente jamás, me parece personalmente desalentador. Pero el hecho de saber también que, no soy responsable de absolutamente ningún aspecto de la existencia, o mejor dicho de la realidad que compartimos, me parece una razón más para relajarme, dejar de estar en guardia, y simplemente sentarme y ver el paisaje si es que así me apetece hacerlo en ese momento.

lunes, 8 de julio de 2013

DE QUE LADO ESTOY.

Estamos desesperadamente buscando el freno. Desde hace mucho tiempo he considerado a nuestra sociedad, o mejor dicho a nuestro mundo, como un montón de desgraciados arriba de un tren sin control que se precipita a toda velocidad por una pendiente que desemboca en un espectacular barranco de la muerte.

Dentro de este tren unos cuantos “lucidos” (como les llamara el director cinematográfico Adolfo Aristaráin en su película Martín Hache) nos preocupamos por la situación, y desesperados, buscamos infructuosamente el freno de la locomotora que se precipita hacia nuestra destrucción. Desde4 hace mucho tiempo he tenido esta sensación, pero en recientes fechas esta sensación se ha incrementado.

Aun así, no considero que el resto de los tripulantes de este tren hacia la catástrofe sean estupidos, ignorantes, o subnormales. Yo más bien diría que están en negación. Esta observación se ve confirmada con la desesperación disfrazada de las formas de oropel de la sociedad tanto occidental como oriental, porque actualmente se parecen más que nunca.

Una sociedad marcada por “lo que tengo que hacer”, “lo que se debe hacer”, “lo que es correcto hacer” y “cuando es correcto hacerlo” sin pensar en el perjuicio o beneficio real que obtengamos de ello.

La Ley de Pareto es insoslayable. El 20 por ciento de los individuos, producirá el 80 por ciento de los resultados siempre, esto significa que solo el 20 por ciento de los seres humanos son útiles al avance de la humanidad. Y a diario me pregunto, en que lado del porcentaje me colocare’ yo, una vez que haya muerto.

jueves, 6 de junio de 2013

EL ACTOR TRABAJA CON SU IMAGINACION.

Mi anti-condición física aun no es suficiente como para permitirme correr más de diez segundos de manera sostenida. En caso de que una horda de gallinas zombis atacaran nuestra civilización yo estaría perdido, pues es bien sabido que ellas pueden mantener su vuelo hasta un máximo de 15 a 20 segundos, con lo cual tienen 5 segundos de ventaja en comparación conmigo.

Aun así, este serio peligro de muerte, no me detiene para salir día si y día no, para tomar una ligera caminata recreativa, que en mi condición actual es como correr un maratón un día si y día no, mientras estoy parado de manos. A pesar de que dicho esfuerzo, para una persona normal se trataría de un esfuerzo común y corriente, ya he logrado experimentar en carne propia, (cerebro propio mas bien) las bondades que la actividad física le trae al cerebro. Específicamente en las áreas de pensamiento lateral, y el pensamiento disociado.

Sin ir mas lejos, hace un par de días, mientras subía por la ladera de una avenida a orillas de la ciudad, sin ningún motivo aparente, rebotó en mi cerebro el recuerdo de una antigua entrevista que le hicieron al actor y comediante Robin Williams (no confundir con el cantante británico Robie Williams). En esta entrevista Robin Williams platicó que, en cierta ocasión el actor Liam Nesson (que interpreto a Obi Wan Kenobi en la nueva saga de Star Wars) le confesó a Robin Williams que estaba considerando muy seriamente el dejar de lado la actuación, debido a que se encontraba muy cansado de tener que estar frente a una pelota de color rojo e medio de un decorado de color verde brillante, todos los días, pretendiendo que se encontraba en medio de un mundo fantástico y que aquella pelotita roja era un monstruo atemorizante o un ejercito de naves espaciales. El actor Liam Neeson afirmaba que ya no soportaba mas esa manera de trabajar, y que los últimos tres o cuatro meses habían sido un infierno para el.

Según Robin Williams, su compañero Liam Neeson pensaba que no había estudiado actuación para terminar haciendo ese tipo de cosas, y que si el cine iba a ser de esa manera, de ahora en adelante, entonces el prefería no tomar parte en esto de ahora en adelante.

Es curioso leer este tipo de comentarios por parte de actores profesionales, (aclaro que este comentario es de hace muchos anos, en efecto es de la época en la que se estreno “Star Wars, la amenaza fantasma”, por lo cual seguramente Liam Neeson ha cambiado de opinión desde entonces) cuando uno también tiene un poco (muy poco) de experiencia en la actuación y en el teatro.

Sin ir más lejos, cuando no se prepara para ser actor, la principal herramienta que se utiliza y ejercita, durante los talleres de actuación, es la imaginación. Tal vez a las personas que no estén familiarizadas con el teatro, y con el arte escénico, les parecerá extraño saber que en todos los ensayos previos para la presentación ante el público, de una obra de teatro, esta se ensayará muchas veces sin la presencia de decorado, sin la presencia de los objetos que uno va a utilizar finalmente durante la obra, e incluso muchas veces sin tener enfrente al compañero con el que vas a compartir la escena, teniendo que sustituirlo con otro compañero u objeto.

De lo que se tratan los ensayos, además de memorizar las líneas y las intenciones con las que se han de decir las mismas, es de concentrarte en que todos los elementos y los decorados están en su lugar. Incluso el actor deberá de ir mas lejos, y pretender que en lugar de estar en medio de un decorado, de una habitación de hotel por ejemplo, se encuentra dentro de una habitación de hotel real, y que mas allá de la puerta de escenografía, en lugar de encontrarse una zona oscura en la que se colocan los actores que esperan su turno para entrar en escena, se encuentra el pasillo del hotel que lleva a las puertas de las otras habitaciones, etc.

Otro aspecto que suele omitirse durante los ensayos es el vestuario que se va a utilizar durante las representaciones. Generalmente los vestuarios están listos un par de días antes del estreno, tan solo a tiempo para dar uno o dos ensayos generales, y la escenografía por su parte, muchas veces, solo la podemos ver completa el mismo día del estreno de la obra. Por lo cual durante los ensayos uno ha de pretender moverse como si tuviera puestas las prendas del vestuario que le corresponden a su personaje, mientras se mueve dentro de la escenografia que aun no esta lista.

Otro ejemplo son los ejercicios de improvisación. Una situación, muy común en este tipo de ejercicios, es que mientras algunos actores estén arriba del escenario desarrollando alguna situación, el instructor del taller hace la sugerencia de que cierto objeto aparece en medio del escenario. Entonces los actores deben reaccionar y desarrollar la situación que se da con el nuevo objeto en cuestión dentro de escena.

Por ejemplo, si el instructor indicara que repentinamente aparece una botella con un mensaje dentro, entonces el actor deberá, en primer lugar, notar el objeto extraño, dirigirse hacia él, darse cuenta de lo que es, inclinarse, simular que la toma con una mano, (cuando en realidad solo esta tomando aire) hacer un gesto para insinuar la forma que tiene la botella, hacer el ademán de que le quita el corcho, hacer la mímica de que saca el mensaje de adentro, desenrollarlo y acto seguido leer el mensaje, el cual obviamente no se encuentra ahí, por lo tanto, el actor deberá improvisarlo sobre la marcha, para que después los compañeros reaccionen ante lo que uno se inventó y desarrollar otra situación alrededor de la nueva información que tenemos dentro de la escena.

Este tipo de ejercicios son para mejorar los reflejos mentales del estudiante de actuación, pues este tipo de habilidad se usa mucho a la hora de crear la vida de los personajes a interpretar. Uno necesita conocer la vida, las cosas que le han pasado el personaje que estamos interpretando, para saber como se diría tal o cual línea del libreto, o para saber que actitud tomaría el personaje ante tal o cual situación.

Pero como se trata de un personaje  escrito en un papel, a uno no le queda mas remedo que inventarse todo el pasado de su personaje, con objeto de poder pararse encima de un escenario para decir convincentemente palabras que son ajenas a nuestra persona. Por lo tanto, se imaginarán ahora lo indispensable que resulta para el actor la capacidad de imaginar y de crear en base a la nada.

Mientras escribo estas líneas he recordado una pequeña manía que tuve durante un tiempo cuando empecé a tomar talleres de teatro, hace casi 10 años. Y es que uno de los primeros ejercicios que se realizan es dividir las acciones, que nosotros realizamos, en nuestro día a día, en acciones mas pequeñas y especificas, y analizarlas cada una. Esto con el fin de entender, en primer lugar, la forma en la que nos conducimos las personas en la vida diaria y de manera natural e inconsciente, y en segundo lugar, el analizar los “por que” y las “motivaciones” que están detrás de los movimientos mas pequeños e intrascendentes de nuestro personaje.

Por experiencia propia puedo decir que, uno puede llegar a identificar a un principiante de taller de teatro, cuando se le encuentra en algún lugar concentrado en algún movimiento que acaba de hacer, tal vez repitiéndolo una y otra vez, o recreándolo de forma lenta. Esto bien puede tratarse de un estudiante de teatro o de un maniático, en cualquiera de ambos casos les recomiendo guardar sus distancias.

Con este tipo de “ejercicios/deformaciones” uno se hace consciente de muchas cosas que realiza en el día a día, de manera inconsciente, para luego hacerlas de forma consciente, pero natural, arriba del escenario o delante de las cámaras.

Por ejemplo cuando uno llega a un lugar nuevo, un edificio de oficinas, la casa de algún amigo, algún establecimiento comercial etc, uno no llega simplemente, así como así. Generalmente al encontrarnos dentro de un espacio desconocido nuestra actitud cambia, uno suele mirar a todos lados apreciando los detalles que se muestran novedosos a nuestros ojos. Un actor deberá ser capaz de reproducir este tipo de detalles, casi imperceptibles, aunque sea la centésima vez que se encuentra dentro de esa escenografía. O bien por el contrario deberá ser capaz de simular familiaridad dentro de una escenografia, que se supone es la casa en donde ha vivido desde hace años, aunque en realidad se encuentre en la noche de estreno de la obra.

Otra cosa, por ejemplo, que suele modificar nuestra actitud y nuestros movimientos dentro de un espacio es la amplitud del mismo. Uno no actúa de la misma forma cuando entra en n cuarto pequeño, que cando entra en un enorme salón con un techo muy alto, por ejemplo el interior de una basílica. Ciertas cosas en nuestro comportamiento, postura y expresión cambian según el ambiente en el que estemos. Intenten observarse a ustedes mismos la próxima vez que entren a un lugar en el que no han estado antes, o la próxima vez que entren a un lugar pequeño, en comparación con ustedes entrando a un lugar muy amplio. Una vez mas el actor deberá estar entrenado para poder reproducir todos estos matices, al mismo tiempo que dice sus diálogos, aunque en realidad se encuentre frente a una cámara de video, y un ciclorama color verde brillante.

Este tipo de cosas las experimenta todo mundo pero de manera inconsciente, es por esto que las personas comunes y corrientes podrán notar que algo anda mal con un actor cuando faltan este tipo de detalles dentro de su interpretacion, entre muchos otros aspectos que un actor tiene que detectar y asimilar con el correr del tiempo, arriba y abajo del escenario. Podríamos decir que para los actores, todo su trabajo se basa en un ejercicio de imaginación.

Es por eso que me llamaron tanto la atención estas palabras de Liam Neeson en boca de Robin Williams. Estoy seguro que en realidad, de lo que estaba cansado este actor, era de las largas jornadas de trabajo al lado de las mismas personas, del mismo equipo, bajo la misma dirección, en el mismo lugar, con las mismas herramientas, etc. Pero dudo mucho que se haya cansado de imaginar y de pretender. A fin de cuentas, Liam Neeson seguramente se paso largas jornadas durante su preparación haciendo ejercicios muy parecidos a los que se realizan en la producción de películas actualmente.

Aunque por otro lado, yo nunca he estado durante meses viendo verde e interactuando con pelotitas rojas… si eso lo añades a la locura natural que necesitan tener todos los actores que destacan, supongo que si pueden darse situaciones peligrosas para la salud mental de cualquiera.

martes, 21 de mayo de 2013

FUI UN FOTOGRAFO WANNABE.

En el año 2005 me compré mi primera cámara de fotografías. La resolución, el lente, el sensor, la memoria, procesador y demás chunches eran muy inferiores incluso que las de las webcams de la actualidad. Aun así para mí era toda una novedad en ese momento e iba para todos lados con una mini camarita pegada a mi mano, tomando fotografías y videos con una resolución dignas de geocities.


En ese momento también me convertí en un pretencioso de la fotografía, aunque afortunadamente por lo limitado del gadget no paso a mayores. Sin embargo mi época de fotógrafo wannabe quedo para la posteridad gracias a unas cuantas fotografías que guarde por error, así que dejo estas imágenes como testigo de que todos en algún momento de nuestra vida pasamos por una época wannabe, algunos varias veces en la vida, y otros tantos mas se quedan en esa época el resto de su vida.

Además con cada una de las fotografías incluyo un breve texto explicativo del concepto o del contexto de cada captura. Presten especial atención a, las pésimas tomas, y la pobre capacidad de la cámara.


En esta época estaba muy metido en el concepto de la entropía, la teoría del caos y demás conceptos de la física teórica que en realidad aun no se logran entender del todo pero que sirven para echar a volar la imaginación de quienes no sabemos nada al respecto.

Así que al momento de tomar esta fotografía estaba pensando en la cantidad de sucesos que debieron darse para que todas las hojas que vemos alrededor de esta boya de concreto. Además del detalle de la firma que esta puesta en la boya color azul. ¿Quien la firmo? ¿Con que objetivo? ¿Que estaba pensando la persona que rayo esta boya al momento de hacerlo? ¿Que pretendía? ¿Que esperaba? ¿Se habrá imaginado alguna vez que alguien sacaría una fotografía de su pintada?

Habría que pensar el camino que debieron seguir estas hojas desde que surgieron de las ramas de algún árbol, su crecimiento, su decadencia, hasta que irremediablemente hubieron de caer del árbol y la danza de sus cadáveres llevados por el viento, y quedar en la posición para que alguien con una cámara viniera a capturar un microsegundo de ellas, dejándolas registradas en fotografía. Algo hecho por el hombre conviviendo en una imagen con algo hecho por la naturaleza, pero ambos hermanados por el caos y el azar. La posibilidad de que este momento se diera era infinitamente pequeña, eso hacia de este momento algo tan importante como para dejarlo registrado en una fotografía… según el razonamiento de un imbécil.



Que maravilla. Entre los años 2004–2005 los fotologs tuvieron su época de mayor apogeo. En ese momento se pusieron de moda cosas como los “cutouts”, “pokeouts” entre otros arreglos amateur para las fotografías. Estas imágenes son un ejemplo de esos arreglos y efectos chafas que hacíamos en esa época. Se trataba de aislar un elemento, resaltar su color y quitarle la saturación al resto de la foto para dejarlo en blanco y negro.

No nos culpen, en ese tiempo no había twitter o youtube, así que en esto era en lo que nos entreteníamos.


Y finalmente a esta fotografía la llamo, “mi cámara no tiene exposición manual, y su sensor es una porquería”. Lo que me llamo la atención de esta escena y que me hizo dar clic para tomar la foto, fue la soledad que reflejaba este juego de niños. Un artefacto que debería de estar rodeado de alegría y gente corriendo, ahora yo me lo encontraba vacío, solitario  inmóvil y en medio de la oscuridad con una luz triste que tan solo acentuaba su soledad. Supongo que en ese momento yo me sentía de la misma forma.

lunes, 20 de mayo de 2013

QUE SON LOS VIDEOBLOGS.

Este es un post especial para Sandy Coben, Sorlak15, Carlos Briano, y en general para el resto de vloggers, youtubers, y demás alimañas que circulan por internet estos días.

Parece mentira que un tipejo con menos de 1000 vistas por video (como yo) tenga que venir y aclarar conceptos que deberían ser básicos para todo el que intente hacer algo en youtube, y sobre todo hacer de Internet su forma de vida. Pero en fin, parece que así funcionan las cosas siempre. Por eso ahora quiero aclarar un poco lo que significa realmente esa palabrita “vlog”, que todos usan, y el como debería usarse realmente.

Advierto que esto lo escribí como si me estuviera dirigiendo directamente a Sorlak, Sandy y Briano, por haber sido ellos los pen… culpables de que yo escribiera esto.

Bueno, puesto que parece que “somos” muy perezosos como para abrir wikipedia. Que no Briano, wikipedia no tiene la verdad absoluta, pero es mejor eso, que andar diciendo que wikipedia no tiene la verdad absoluta, por no tener una referencia mejor. Intenta buscar “videoblog” en “la británica” y no creo que tengas mucha suerte.

Un videoblog (vlog) es una galería de clips de vídeo, ordenada cronológicamente, publicados por uno, o más autores. Esto se entenderá mejor si les pongo un ejemplo práctico. Imaginen que yo (el critter) tomo una película. La película que, a criterio de Sandy Coben, es la mejor película del mundo TITANIC… (JA JA JA JA)

Muy bien, ahora supongamos que yo meto la película en un editor de video, la divido en varias partes, y la subo a Youtube para que mis amigos, mujeres y homosexuales adolescentes la vean. Pregunta para un comunicólogo (tu no Sandy) ¿Que estoy haciendo?

Muy sencillo, estoy publicando una PELICULA (acto cinematográfico) en FORMA de videoblog. De la misma manera que cuando yo tenia un fotolog estaba publicando FOTOGRAFIAS usando mi fotolog, pero también podía publicar mis DIBUJOS en mi fotolog.

¿Que sacamos en conclusión de estas virtuosas líneas que acabo de escribir? Que EL VIDEOBLOG NO ES UN GENERO, es un FORMATO. De la misma forma que alguien puede publicar una novela en forma de libro, o en forma de fascículos. Lo que todos hacemos en youtube es PUBLICAR VIDEOS (de lo que sea) en formato de VLOG.

Lo que la gente estúpida, y sin conocimiento de medios (que no me refiero a ustedes, aja) ha considerado hasta ahora erróneamente como “VLOGS”, en realidad son monólogos, que aunque no hagan reír se llaman monólogos  pues este termino no lo invento Adal Ramones. Más bien es un termino independiente del genero, que puede ser tragedia, drama, melodrama, pieza, comedia, farsa… y de esta manera por fin me ha sido útil, por primera vez en mi vida, algo que aprendí en el taller de teatro que tomé siendo adolescente.

Así pues, todo mundo que tiene una cuenta de youtube ha estado vloggeando desde el primer día que empezó a subir videos a youtube, de la misma manera que yo vengo bloggeando desde el 2005, y todos nosotros estamos twitteando en este momento.

Así que TU SORLAK, has tenido un vlog desde hace como 6 o 7 años, lo que subas a tu vlog es completamente independiente (incluso puedes subir un video donde te cortas un brazo usando una macbook air como sierra, y aun así estarías haciendo uso de tu vlog para publicar tu video, por lo tanto estarías vloggeando).

TÚ SANDY, eres una vlogger monologuista, y cada uno de tus videos no puede ser llamado vlog, de la misma forma que cada uno de los artículos de mi blog no pueden ser llamados individualmente blogs. Podrán llamarse artículos, o si te quieres oír muy mamila, podrás llamarlos “posts”. Así que la próxima vez que anuncies por twitter que ya esta listo tu “vlog del viernes”, significará que has subido una galería de videos cronológicamente ordenados, completamente nueva para ese viernes.

Y TU BRIANO… en verdad deja de hablar como si estuvieras en medio de un casting de locutores de EXA, lega a ser molesto después de unos minutos.

viernes, 17 de mayo de 2013

EL TIEMPO EN UN SUEÑO.

Seguramente los seres humanos no somos los únicos seres sobre el planeta que podemos soñar. Pero si somos los únicos seres que podemos ver una conexión entre nuestras experiencias oníricas y nuestra experiencia estando despiertos.

Desde épocas inmemoriales los seres humanos hemos intentado interpretar y darle sentido a nuestros sueños,  a pesar de que esto a priori suena contradictorio, pues todos quienes hemos soñado alguna vez sabemos que lo que menos existe dentro de un sueño es la lógica o el sentido.

Más bien lo que buscamos al analizar nuestros sueños es darles algún significado,  para intentar sacar algún tipo de información de ese significado,  y tomarlo en cuenta para nuestra vida real.  Aunque visto de esta manera no tenga mucho sentido.

Respecto a los sueños,  durante la adolescencia,  me encontré casi por accidente con un fenómeno curioso que desde entonces me ha intrigado.  Sucede que una tarde,  a la edad de 18 o 19 años, me quede dormido sin darme cuenta con el radio encendido en una estación, mientras daban un programa de noticias.

Una vez que desperté de mi sueño,  podía recordar que hubo varios momentos en los cuales, algunas frases que se dijeron en el programa de radio que sonaba, sonaron en mis oidos y participaban dentro de mi sueño.  Es decir,  mientras yo soñaba talo cual circunstancia,  en mis oídos, y estando mi consciencia dentro de mi sueño, podía escuchar las palabras, y más complicado aun, los comentarios que daban los locutores durante el programa de radio,  afuera de mi sueño.

De tal manera que yo hubiera podido calcular la duración aproximada de mi sueño, y de ciertas partes del mismo,  contrastandolas con la duración del pograma de radio y su relación entre las partes de mi sueño en las que recordaba haber escuchado tal o cual comentario. Es decir,  podía calcular el tiempo que separaba determinado punto de mi sueño,  con otro determinado punto en mi sueño donde hubiera escuchado alguna otra frase.

Por lo tanto,  desde aquella ocasión, y también por experiencias similares que me sucedieron posteriormente, supongo que debería de ser más o menos posible determinar que tanto tiempo real ocupa determinada parte o acontecimiento, dentro de nuestros sueños.

Aunque supongo que cosas, como las que describo en este texto, ya han sido tomadas en cuenta por los científicos encargados de estudiar los sueños y las neurociencias. Aun así es interesante contemplar este tipo de fenómenos poco comunes, al menos en mi caso,  en áreas tan poco comprendidas por el ser humano.

domingo, 12 de mayo de 2013

LAS MENTIRAS SON MEJORES... EN OCASIONES.

Creo que, bajo ciertas circunstancias, prefiero ciertas mentiras en lugar de ciertas verdades.  Por ejemplo siempre me han llamado la atención las personas denominadas mitómanas. Mas allá de considerarlas como personas con una enfermedad, cuyo único objetivo en la vida es mentir, considero a este tipo de personas como un amasijo de ideas y pensamientos divergentes.

Siempre he pensado que a estas personas, los mitómanos, la realidad les parece tan simple, tan mundana, tan sosa que han de rebuscar en su mente para completar y mejorar la gris trama que se vive día con día. Además platicar con este tipo de personas puede ser muy divertido. Siempre y cuando sepas que estas hablando con un mitómano o una mitómana, puedes pasar un rato muy ameno escuchando a estas personas.

He reído mucho escuchando aquellas ideas, sin aparente sentido en ocasiones, y en otras con tanta verosimilitud que uno llega incluso a cuestionarse qué puede ser más real, la mentira o la aparente realidad en la que todos vivimos.

Creo que comencé mi relación con la fantasía, y por ende con la mentira, gracias a la televisión durante mis años de infancia. Después de esto siguieron las historietas y por último la literatura de ficción y los libros de relatos. Pero más interesante es la anécdota que viene a mi mente, cuando pienso en los mitos y los mitómanos.

Fue durante la primaria, debió ser en segundo o tercer grado, que una niña realmente creativa, me llamaba especialmente la atención (recuerdo que se llamaba Daniela) debido a su creatividad. Un día me contó que uno de nuestros compañeros se había quedado con una de sus pertenencias, no recuerdo exactamente qué, pero que afortunadamente la había recuperado.

Entonces procedió a contarme “la historia” a través de la cual ella había logrado que este compañero le regresara su pertenencia, no sin antes haber tenido que grabarlo, sin que él se diera cuenta, para presentar la grabación como prueba ante la profesora. Obviamente resulta sumamente extraño que una niña de 9 años tuviera acceso a una grabadora de voz de casette en 1994… pero ese tipo de cosas tampoco te las cuestionas a los 9 años.

Poco tiempo después esta misma compañera de clase hizo, y llevo a la escuela, una especie de “fanzine”. Se trataba de unas cuantas hojas de maquina dobladas por la mitad, en donde había dibujado con plumas y colores lo que seria una revista, con diferentes secciones, artículos, fotografías, (dibujos en realidad) un sumario, una presentación, y algunas cosas mas. La verdad a pesar de estar hecha a mano era notable lo mucho que se parecía a una revista de verdad, (consideremos que estaba hecho por una niña de 9 años y visto por los ojos de un niño de 9 años) sobre todo en aquellas épocas que las composiciones y grafismos de las revistas eran mas sencillos.

Me llamaron tanto la atención aquellos papeles, que tuve el impulso de tomarlos y llevármelos a mi casa. En primer lugar para leerlos, y en segundo lugar para hacer algo parecido, pues en aquel momento un servidor ya tenía el interés por el dibujo, pero nunca había visto que alguien de mi edad hubiera hecho algo tan formal usando plumas, colores y unas cuantas hojas.

Y así lo hice, sin que Daniela se diera cuenta tome esas hojas, las escabullí no recuerdo en donde, y llegue con ellas a mi casa, las leí y posteriormente comencé a crear alguna cosa muy parecida, aunque seguramente con mejores gráficos, pues esa era mi única gracia. Fue quizás ahí donde descubrí un hecho entre los profesionales de la creatividad, diseñadores, pintores, escritores, etc. Y es que las segundas versiones de cualquier obra, es muy fácil que sean mejores en cuanto a técnica, calidad de ejecución, presentación, u otros aspectos, precisamente por descansar sobre la versión anterior. Pero aun así, esto solo hace que las versiones originales tengan más valor conceptual.

Al día siguiente durante algún descanso entre clases, me acerque a Daniela y le regrese su “revista hecha a mano”. El germen de la filia por las revistas ya se había plantado en mi cabeza y me duro hasta pasada la mitad de la década pasada. Tomando en cuenta que estaba frente a una niña que le gustaba exagerar, no me importo “exagerar” la verdad y le dije que ella misma me la había prestado, y por eso ahora se la devolvía.

Al parecer se lo creyó, pero también me dio la impresión de que ella no le tomaba mucho interés a estas hojas en particular. Me pregunto si acaso esa no era ni la primera, ni la mejor de sus “revistas caseras”, y si acaso guardaba en casa la mejor parte de sus creaciones.

No recuerdo exactamente la manera en la que sucedieron las cosas, pero estoy seguro de que gran parte de mi posterior interés en la letra escrita, (el interés en las imágenes ya lo tenia) se lo debo a esa niña, y a sus precoz aspiración editorial. Viéndolo a la distancia es curioso ver como comenzó todo. Una niña mitómana, que precisamente por ser creativa me mostró en determinado momento que la gente podía hacer cosas muy interesantes, con muy poco, y posteriormente me llevó a interesarme en este asunto del “como se hace”… y de copiar a los que ya saben como hacerlo.

Los siguientes años de mi vida, y hasta la fecha, los he dedicado a apreciar las mentiras (mitos) que otras personas crean, a crear los míos propios, de vez en cuando, y a averiguar la manera en la que, unas hojas en blanco, se pueden convertir en una cosa que las demás personas puedan ver, apreciar, o consumir.

Creo que la formula para conseguir cualquier cosa, me la presento Daniela claramente cuando teníamos 9 años. El secreto para “ser” algo, es hacer y comportarte como lo que quieres ser, hasta que un día lo seas. Y además, no dudes que en el proceso vas a impresionar a unos cuantos, que de hecho te comprarán la idea de que eres bueno en lo que haces.

Aunque por dentro realmente solo seas un niño de 9 años, con lápices de colores.