domingo, 14 de febrero de 2016

AUDIO-VISION Y EL FUTURO DE LA EXPERIENCIA HUMANA

Hace tiempo platicaba con un amigo acerca de nuestras costumbres para ver series. Yo le comentaba que, por el hecho de dedicarme a una tarea que requiere tener los ojos fijos pero mi cerebro queda libre para otra cosa, yo acostumbro poner como ruido de fondo series de televisión, películas o documentales, mientras trabajo.

En este aspecto, servicios como Netflix o Clarovideo (que por estos días lo estoy empezando a usar apenas) han sido de ayuda, puesto que puedo dejar correr temporadas y temporadas de series antiguas, sin necesidad de enfrentarme a los comerciales o sin necesidad de tener que levantarme para cambiar de DVD.

Entonces mi amigo se puso a pensar que él nunca había experimentado esta forma de consumir series o películas. Este amigo al que me refiero suele correr en maratones, así que suele dedicar un par de horas a la caminata todos los días. A raíz de esta conversación que tuvimos, él empezó a descargar series de televisión, pero en formato de audio.

Mi amigo se dio cuenta de que en verdad si tiene algo de sentido el escuchar, y solamente escuchar, una serie producida en esta época. Mi amigo, en algunas ocasiones, había llegado escuchar radionovelas de la época en la que en el radio se hacían radionovelas. Dichas radionovelas se caracterizaban por sufrir de todas las carencias y defectos de la época. Por ejemplo guiones mu y deficientes, comparados con los actuales, efectos de sonido muy rudimentarios, que estaban bien para la época pero que no estaban tan cuidados como la producción de sonido que se hace actualmente para las series televisivas, y por si fuera poco, todo el trabajo terminaba grabado con los instrumentos de la época que tenían muy poca fidelidad de audio. De nuevo, todas estas apreciaciones son hechas en comparación con las técnicas de grabación actuales, lo cual no deja de ser injusto, así que solo lo menciono como un hecho al margen y no como un juicio de valor de dichas obras.

Si uno se pone a escuchar una serie moderna, como lo puede ser Game Of Trones, House of Cards, Breaking Bad, etc, se puede notar como todo el trabajo de sonorización, musicalización y Foley está tan cuidado, que de verdad uno puede disfrutar de una serie de televisión, tan solo escuchándola, sin necesidad de imagen.

 Mia migo, a partir de entonces, acostumbra salir a correr escuchando alguna serie de televisión.

Los últimos días estuve escuchando e investigando acerca de la música concreta y todo el movimiento de música experimental de principios de los sesentas, con la llegada de las primeras computadoras y la manera en la que los pioneros de la música electrónica se las arreglaron para lograr que un aparato para hacer sumas y restas, sirviera también para hacer música.

La música concreta me llevó ineludiblemente a conocer la imagen de Michel Chion y posteriormente a leer un poco sobre su concepto de la audio-visión. Aún no he podido de leer el libro La audiovisión de Michel Chion por completo, pero está en mis planes más próximos.

El concepto de audio-imagen es algo que ya me veía imaginando personalmente, sin embargo no sabía que alguien ya lo había estudiado de una manera tan amplia y desde hace tantos años (el libro es de principios de los 90s).

La audio-imagen, según Chion, es la unidad mínima de expresión que combina una imagen, con uno o varios sonidos o bien un sonido con una o varias imágenes. Esta definición da pie a muchas interpretaciones, reinterpretaciones y re-reinterpretaciones. Como por ejemplo la posibilidad de combinar la voz humana con la palabra escrita, que en su más mínima expresión son un sonido y una imagen. ¿Diapositivas? ¿Comics con sonido? ¿Tarjetas musicales?

Pero dejando de lado estas divagaciones, es obvio que su aplicación más próxima se refiere al discurso audiovisual o bien la cinematografía en particular.

Es verdad, muchas de nuestras experiencias actuales con respecto a los videos o a la manera en la que interactuamos con las redes sociales en Internet, hace que me surja la idea de que ya no vemos, ya no escuchamos. Todo lo que hacemos es audio-ver al mismo tiempo, es una sola cosa, un solo conglomerado que no se puede dividir en sus dos partes primigenias. Vale la pena hacer el esfuerzo de recordar todo lo que nos ha llevado hasta este punto, porque a los pioneros en el cinematógrafo les costó una enorme cantidad de tiempo esfuerzo y creatividad el poder capturar y sincronizar el audio y la imagen en movimiento.

¿Será que a base de tanto entrenamiento podremos mutar en el futuro, si es que no lo hemos hecho ya, y desarrollaremos un aparato específico que se dedique a percibir la audiovisión?

Escapa completamente a mi entendimiento, la forma en la que funcionarán las nuevas generaciones, nacidas ya como nativos digitales. La envejecida sociedad de maestros suele quejarse, muy a menudo, de que los jóvenes ya no leen. Yo definitivamente niego lo anterior y para muestra tenemos los éxitos editoriales como Harry Potter, Crepúsculo y Bajo la misma estrella.

Estas mismas generaciones de maestros, se empecinan en introducir a las nuevas generaciones, un grupo de herramientas, que no son propias del mundo en el que estamos actualmente viviendo. Los adultos, padres y maestros, pretenden que los jóvenes manejen y dominen herramientas pertenecientes al mundo que les tocó vivir a los adultos y que ya no son útiles, en la mayoría de los casos.

Se empeñan en preparar a los jóvenes para poder funcionar en un mundo que ya no existe y que ya no debe de existir, el mundo de sus padres, el mundo de los Baby Boomers y de la Generación X.

Es cierto que es muy importante saber leer y escribir. Un servidor vive de leer y escribir precisamente, además de que el leer y escribir son las herramientas insustituibles para la creación de cualquier otro tipo de contenido.

¿Pero qué hacemos con el mundo del futuro? Qué hacer ante un mundo en el que las personas, de los lugares más urbanizados, ya no van a percibir la realidad en forma de textos escritos en un libro de papel. Más bien todo se hará desde un mismo dispositivo o quizás desde un implante cerebral, donde directamente leerás, escucharas, miraras fotografías, dibujos, o quizás estarás sintiendo textos con la yema de los dedos.

Además, hay que sumarle a esta ecuación que, todo esto tendrá que hacerse, necesariamente con una enorme rapidez, casi la misma rapidez con la que las personas del futuro tendrán que reflexionar, editar y hacer circular sus propias opiniones respecto a lo que acaban de analizar, dentro de las redes sociales del futuro.

 Si la gente del futuro no está preparada para interactuar de esta manera, con estas nuevas dinámicas y con esta abrumadora velocidad, entonces será igual a alguien que no puede funcionar en sociedad. Negarse a las nuevas tecnologías, es en esencia lo mismo que negarse a que el hombre pueda producir fuego.

sábado, 23 de enero de 2016

MEDITACIONES AL LADO DE UN ATAÚD

Ahí estás, en este ataúd oscuro que es horrible, pero al mismo tiempo te veo tan tranquilo. Casi podría pensar que te gusta el lugar en donde estás. A tus lados hay dos cirios gigantescos, que pareciera que están velándote y al mismo tiempo haciéndote una respetuosa guardia. Pareciera que realmente están llorándote, llorando tu muerte. Bien podrían ser admiradores tuyos.

Duermes tranquilamente, como dormiste seguramente cuando fuiste un niño. Siempre he pensado que la muerte es el lugar de dónde venimos antes de nacer, de esta forma podría decirse que venimos de la muerte y regresaremos a la muerte, como si la muerte misma fuera nuestra progenitora.

Cada noche que vamos a dormir, también es una pequeña muerte. No sabemos nada de nosotros hasta el día siguiente, en que nos despertamos, de esta forma la muerte también podría considerarse un descanso. Un descanso desconocido para nosotros, una especie de descanso aún más profundo, el último descanso y el descanso más placentero de todos.

Ahora estás aquí, en este ataúd, y aquí te quedaras para siempre. También pareciera que todos tendremos que regresar a esta cama protegida, muy parecida a las cunas de cuando fuimos bebés. Es una última cuna para los humanos en su etapa de adultos, en el mejor de los casos. Me da la idea de que, en cierta forma, volvemos a ser niños y fuera necesario que nos protegieran del exterior, a la hora de morir.

La muerte también es penosa, llega a ser humillante. Algunas personas que quisiste y que te quisieron en vida, seguramente rezarán por tu alma. Para otros más tu muerte se convertirá en anécdota. “Aquella vez en que murió fulanito y que el día estuvo triste creo que hasta llovió, pero no me acuerdo muy bien”.

No se abrió el cielo, no cambió el mundo. En realidad siempre he pensado que cuando uno muere, lo que experimentas es el irte alejando de esta existencia. Uno va alejándose hacia el cielo, o bien alejándose hacia abajo hacia las entrañas de la tierra. De todas maneras, la experiencia debe de ser el ver como poco a poco todo se hace más pequeño y la terrible sensación de ver cómo todo sigue funcionando exactamente igual, a como funcionaba cuando tú estabas vivo.

Seguramente es el golpe más terrible que puede recibir nuestro ego. ¿Dónde están tus padres dónde están tus hermanos? ¿Qué acaso a lo largo de toda tu vida no encontraste a ningún amigo?

La verdad es que nadie puede acompañarte durante la muerte. En realidad, todos sabemos esto de manera intuitiva, nadie te acompañará una vez que mueras. Quizás antes de morir alguien sostendrá tu mano, pero no podrá hacer nada más que eso. Es un viaje que uno tiene que hacer en solitario.

Por eso es que la muerte también es el más solitario de los viajes.

Tus manos forman una especie de adorno, entrelazadas sobre tu pecho, como queriendo sujetar todas las cosas que pasaron durante tu vida. Todos esos buenos momentos, pero también los malos momentos que viviste durante toda tu estancia en esta tierra.

Seguramente, en el momento en que morimos, poco a poco se van escapando de nuestro cuerpo todos lo recuerdo de nuestra vida. Porque a alguna parte deben ir ¿verdad? Quizás de alguna manera, las personas en la antigüedad, intuían que toda nuestra vida se escapa a través de nuestro pecho. A lo mejor por eso surgió la tradición de que a los muertos se les entrelazan las manos sobre su pecho. Para que de esta manera uno pueda sentir sobre sus dedos, por última vez, como toda su vida, como todos sus recuerdos se van escapando poco a poco de nuestro pecho.

Sería un último gesto de misericordia para con los muertos.

No conozco tu pasado, no sé qué fue lo que hiciste durante tu vida. Seguramente buscaste la fama y el éxito al igual que todos nosotros. Eres igual a todos los que seguimos vivos y eres igual a todos los que han muerto desde el inicio de la humanidad.

Es extenuante el pensar que una persona, que hizo exactamente lo mismo que yo estoy haciendo en este momento, terminó de la misma manera que cualquier otra persona. Me remite a pensar en lo inevitable que es que yo terminaré exactamente de la misma forma en la que te estoy viendo en este momento.

Me veo a mi mismo dentro de tu ataúd y es entonces que desearía haber podido poner mi mano en tu corazón, mientras estabas vivo. Quizás desearía haber podido conocerte un poco más, quizás podría haberte mostrado que no estabas solo. Podría haberte recordado que los seres humanos, de cierto modo, estamos solos en el mundo pero también todos estamos juntos en el mismo planeta.

Quizás tú si puedas hacer algo por mí, quizás tú puedas hacerme el favor que yo no pude hacerte. A lo mejor, en donde quiera que tú estés en este momento, podrías esperar por mí. Esperar a que llegue mi última hora.

Tal vez nadie vaya a llorar una vez que yo muera en este mundo, al igual que nadie ha llorado tu partida. Tal vez el verdadero luto, el verdadero significado de nuestra muerte, se encuentra del otro lado, en el mundo que quizás existe del otro lado de la muerte.

Quizás la verdadera vida existe después de nuestra muerte. Quizás el que en realidad está vivo eres tú, adentro de ese ataúd. Y yo, mientras escribo estas líneas, ni siquiera he nacido todavía.

domingo, 17 de enero de 2016

EL TESTIGO INMOVIL

Fui separado de mi hogar demasiado temprano para mi gusto. Aunque supongo que, cualquier ser en este mundo, debe pensar que es demasiado pronto cuando es separado de su lugar natal. Mi dueña se llama Dulce y en verdad es el nombre perfecto para ella.

En realidad fue otra persona que no alcancé a conocer la que me compró, eligiéndome de entre las muchas otras plantas que adornábamos el pasillo de aquella florería. Todas éramos casi iguales, en realidad no sé por qué se fijó precisamente en mí, un geranio como cualquier otro.

Lo más seguro es que me haya elegido por alguna razón, aunque yo mismo no sea capaz de darme cuenta de cuál es esa razón. Hay cosas que escapan de la capacidad de entendimiento de una simple planta, como yo. Pero siempre he pensado que los humanos saben por qué hacen las cosas, todo debe ser parte de un plan superior.

En una tarde de febrero, fresca como cualquier otra, fue que conocí a mi dueña llamada Dulce. Me recibieron de muy buena manera, de la mejor manera en que se puede recibir a una planta. Sus ojos inmediatamente se posaron sobre mí, la verdad me dio un poco de pudor, como ya dije yo era muy pequeño y creo que fue la primera vez que alguien me miró de esa manera.

Dulce me puso en un balcón de una ventana del segundo piso. Al parecer ese era su estudio, ella se dedicaba a algo en un aparato enfrente del cual se sentaba largas horas durante todos los días. Ya dije que no soy más que un simple geranio, pero seguramente mi presencia en ese lugar estaba muy ligada y relacionada con lo que mi dueña hacía ahí todos los días. Seguramente esa es la razón por la cual yo fui el elegido para estar con ella. Tengo la sensación de que, de alguna manera, yo participaba dentro de ese majestuoso ritual diario.

Casi inmediatamente conocí a los pequeños, unos seres humanos diminutos a los que Dulce llamaba hijos. A veces los fines de semana mi dueña Dulce se sentaba al lado mío, en una mecedora de madera, y se ponía a leer libros, revistas, cualquier cosa que encontrara. Ella dedicaba casi todos los fines semana a leer cosas al lado mío. Eso era porque sus hijos asistían, los fines de semana, a unas clases especiales. Aunque no estoy seguro de lo que eso significa.

Pero la mayoría de las veces, por las tardes, el lugar estaba rodeado de niños. Un niño que quería que le pusieran atención, una niña que buscaba a su mamá porque se le había roto el vestido de su muñeca o se le había ensuciado su propio vestido. Luego un de ellos discutía con su hermano, se daban un golpe sin querer y terminaban los dos llorando.

Yo era testigo de todo ello. Realmente, la mayoría de las veces, la culpa no era de ninguno de los dos. Sin embargo mi dueña en su papel de madre tenía que regañarlos a ambos. Una travesura en la que ambos habían sido víctimas y victimarios. Cabe resaltar que yo me divertía de lo lindo.

A veces las cosas se ponían mucho mejor. En ocasiones me llevaban al comedor, me ponían en una esquina, sobre algún mueble, algún lugar desde donde Dulce consideraba que me veía bien. Luego todos se reunían sentados alrededor de la mesa y tenían su agradable cena familiar.

En aquella época yo era apenas un niño, al igual que los niños de Dulce, y llegaba a sentir mucha envidia de ellos. Realmente me imaginaba como sería si yo era una persona en lugar de una planta. Que increíble sería si yo pudiera moverme de aquí para allá, hablar, gritar y reír como ellos lo hacían. En verdad fueron muy buenas épocas, las extraño mucho.

Yo, al igual que los hijos de Dulce, fui creciendo. Mis hojas se fueron haciendo cada vez más grandes y más fuertes. Realmente no puedo quejarme, me quisieron mucho y me cuidaron más de lo necesario.

Llegué a conocer las manos de Dulce a la perfección. Esas manos que me limpiaban, que me aliviaban poniéndome agua, que me revisaban en busca de alguna plaga y que en ocasiones, cuando el día no era ajetreado y ella se sentía de buen ánimo, hasta me acariciaba como si yo fuera un hijo.

Un día de abril, uno de esos días que uno termina recordando el resto de su vida, inesperadamente fui sacado de la casa. Yo estaba demasiado abrumado, pocas veces había salido de la casa. De lo poco que pude enterarme es que yo ya estaba demasiado grande para seguir adentro y mi dueña decidió que, ahora que yo ya era un arbusto grande y fuerte, mi lugar correcto era estar afuera de la casa.

Realmente no entendí esto. ¿Que se suponía que tenía que hacer yo afuera de la casa? No soy como un perro que puede ponerse a cuidar la casa, de algún intruso. Tampoco era yo ningún letrero, que necesitara estar al lado de la banqueta, para que todo mundo me viera. Fueron días muy negros, caí en una profunda depresión, pues sentía que había sido desterrado de mi hogar.

¿Acaso había hecho yo algo malo, de lo cual no me había dado cuenta? Y de ser así ¿Qué clase de falta tan grave puede cometer un simple arbusto, que amerite el ser desterrado del núcleo familiar? Aun así el destino me tenía deparado algo muy interesante.

Una vez que estuve en el jardín, llegué a sentirme como un rey rodeado por una corte de plantas a mí alrededor. Junto a mi había una variada cantidad de arbustos, plantas y flores, de los cuales yo era el que estaba en el lugar más alto de todos.

Todo alrededor mío era verde, el suelo era verde, las paredes se habían pintado con guirnaldas verdes de una enredadera. Y sobre mí, en el lugar de la cúpula real, estaba el cielo. La mayor parte de las veces era un cielo despejado y luminoso, pero en ocasiones melancólico, lleno de nubes. Pero para mí no eran nubes tristes, sino que solamente eran adornos que acentuaban con contrastes dramáticos, lo hermosa que era mi corte real.

Apenas estaba yo acostumbrándome a mis nuevos aposentos reales, cuando una noche y sin avisar (las mejores y las peores cosas de mi vida siempre han venido sin avisar) el clima cambió y llegó una fuerte helada. Me habían olvidado afuera, yo alcanzaba a ver hacia adentro de la casa, a través de la ventana y veía que la familia era feliz. Adentro brillaba la luz, la gente parecía alegre y disfrutaban como todas las noches de su cena familiar.

Mis hojas se estremecían de frío, pero por lo menos me quedaba el consuelo de saber que mi familia se encontraba bien, a salvo adentro del hogar. Al día siguiente amanecí completamente helado.

Afortunadamente no fue olvido lo que me había sucedido, de verdad no sé cómo fui capaz de pensar eso de mi querida dueña Dulce. Esas mismas manos delicadas que esporádicamente me acariciaba, volvieron a mis hojas y volvieron a hacerse cargo de mí. Me llevaron adentro de la casa, quitaron mis ramas que se habían muerto. Y me dejaron allí el tiempo que necesitara, para poder recuperarme del daño que había recibido.

Al pasar de los meses yo me encontraba fuerte nuevamente. Estaba esperando el momento en el que mi dueña nuevamente me sacara al jardín, a mis aposentos reales, donde yo estaría rodeado de mi corte nuevamente. Sin embargo ese momento se alargaba y no llegaba.

Así pasaron largos años, en los cuales yo seguí creciendo al igual que los niños de Dulce. Los gritos, risas y juegos simples, fueron dejando paso a los libros, los teléfonos celulares y las cortas estadías dentro de casa. Siempre parecía que los niños tenían muchas otras cosas que hacer, fuera de la casa.

Lo peor de todo sucedió un día, como siempre sin avisar, cuando alguien de la casa cayó gravemente enfermo. Ahora todo lo que existía en esta casa, todo lo que yo había visto y que formaba mi mundo del día a día, cambió abruptamente. Toda la realidad cambió por la tristeza, las lágrimas amargas, los semblantes apagados, los días oscuros y en el mejor de los casos, las caras permanentemente serias.

Constantemente escuchaba los suspiros de los hijos de Dulce, que hacían que mis hojas temblaran por el dolor que me causaban, como aquella noche que me quedé a la intemperie, en medio del frío. Luego venía Dulce a sentarse a mi lado, ya no para leer ni para trabajar, más bien simplemente para llorar. Eso era lo que más me dolía.

Así la vida sigue pasando, porque la vida siempre continúa. Pero muy seguido pienso en cuanto habría preferido que aquella noche de frío, el invierno me hubiera helado por completo. Que no solamente hubiera helado mis hojas, sino que también hubiera helado mis ramas, mi raíz, hasta que hubiera terminado por congelar mi alma.

De esta forma, hoy no tendría que ver el sufrimiento de la mujer que no me olvida nunca, de la que se preocupa por mí a diario, de la que sigue limpiándome aunque se sienta triste. De la que, a pesar que ahora lleva un luto muy pesado,  o tal vez precisamente por eso, sigue acariciándome como se acaricia a un hijo que hace falta.

sábado, 16 de enero de 2016

EL MEJOR LUGAR DEL MUNDO.

Yo solía pensar que México era el mejor país del mundo, cuando era muy niño. No estoy seguro si esta era una idea mía, o si bien se me había formado de tanto que escuchaba repetir por aquí y por allá. Es una especie de frase nacional, el lugar común de pensar que nuestro país, sea cual fuere, es el mejor lugar del mundo. De hecho ahora que soy un adulto de verdad desearía que México fuera el mejor lugar del mundo. Y mucho más allá me encantaría que Monterrey fuera el mejor lugar de México. Y aunque es verdad que tenemos al municipio más rico de América Latina, mi ilusión infantil murió incluso antes de que mi propia niñez se fuera.

Y es que la única arma patrioterismo ha sido siempre la mentira, una fuente inagotable de razones por las cuales uno, si no le mete mucho análisis, puede empezar a sentirse hasta orgulloso de pertenecer al país que pertenece. Esto suele enseñarse desde los primeros días de nuestra educación, metiéndolo en lo más hondo de nuestro inconsciente y de nuestros sentimientos. Con algunos el sistema de educación tiene éxito. Con otros, los que solemos ser más infelices a lo largo de nuestra adultez, nuestra patria nos parecerá permanentemente una parcela demasiado pequeña.

La patria empieza aquí en este río, y acaba allá en aquella montaña detrás de la cual ya no se puede y no se debe de ver nada. Aquí en este terruño, el cual alcanzan abarcar por completo nuestros ojos desde donde estamos parados, aquí están los hombres más valientes y las mujeres más hermosas, aquí están las personas más buenas, las almas preferidas de Dios y la raza más trabajadora.

Aquí la gente es color de bronce pero vale oro, nuestro campo produce los frutos más ricos que ningún otro campo de algún otro país del mundo. De verdad no estoy exagerando, he conocido a personas que piensan de este modo tan extremista. Afortunadamente este tipo de personas suelen ser de otras épocas, personas mayores, educadas en otros tiempos bajo otros paradigmas. Paradigmas que en la actualidad sólo sirven para que un bobalicón, de 30 años como yo, haga burla sobre estas ideas enraizadas en el corazón de aquellas personas que ya van de salida.

La contraparte obvia de este amor al borde del paroxismo, de todo lo que es propio, no puede ser otra cosa más que el odio exacerbado e irracional a todo lo que sea ajeno. Muy seguramente la mayoría de los conflictos bélicos de la actualidad, pero sobre todo del pasado, se fueron formando desde el alma infantil, con los elogios de la puerta de nuestra casa hacia dentro y con los palos y piedras, de la puerta de nuestra casa hacia afuera.

No sé ustedes que me leen, pero yo de niño viví y de adulto sigo viviendo en un barrio bastante popular de mi ciudad. Tan sólo en las tres décadas, que llevo viviendo, he podido ver un cambio significativo. Cuando yo era niño en mi colonia había muchas pandillas, muchos jóvenes ya fueran delincuentes o no, que se juntaban en grupos para poder protegerse entre ellos.

Los jóvenes a partir de cierta calle estaban en constante pelea física, con los jóvenes que vivían de esa calle pero hacia el otro lado. Así de ridículo y de arbitrario era la división de los territorios, los cuales por risible que parezca, llegaron a costar muchísimas vidas dentro de las peleas periódicas que se suscitaban entre dos o más pandillas.

De un tiempo hacia acá he notado que esta tendencia de agruparse en pandillas, o por lo menos la tendencia de ser tan antagónicos entre jóvenes que viven en distintas colonias, ha disminuido. Además me atrevería a afirmar que el Internet junto con la facilidad de las telecomunicaciones y las redes sociales, que poco a poco han sabido meterse en nuestras vidas sin siquiera ser notadas, pueden ser los agentes de cambio dentro de estos comportamientos.

Piénsenlo así: Antes de la llegada de las telecomunicaciones para nosotros, los usuarios de los lugares más populares de las ciudades, no existía ninguna manera de comunicarnos más que de boca a boca, quizás mediante llamadas de teléfono y nada más. Si tú te enemistabas con alguien de otra pandilla esa enemistad iba a durar hasta que alguno de los dos bandos resultará golpeado. Pero ahora con internet las redes sociales son una especie de foro abierto donde todo mundo puede dar gritos, sombrerazos, insultos. Pero que eventualmente, si no se llega a un consenso, por lo menos se pueden calmar los ánimos.

Las redes sociales nos ayudan en este sentido hacer la catarsis, una catarsis para la cual antes no había oportunidad, pero que ahora ya la hemos internalizado.

En este sentido creo que las rencillas pequeñas, dentro de espacios virtuales, pueden llevar a un resultado similar a cuando lijamos alguna pieza de madera burda. Lijando las asperezas de la madera, mediante la fricción, obtenemos una pieza prolija y suave.  Lo mismo ocurre en las interacciones de la vida real, luego de lijar un poco en las redes sociales, se enfría la sangre y así evitamos tener conflictos con los desconocidos. Pues ahora, gracias a las redes sociales es más fácil conocer a las personas de las otras colonias y de los otros bandos.

En el hecho de que todos seamos diferentes, radica precisamente el sentimiento de que todos somos iguales. Y en esto nos han ayudado mucho las nuevas tecnologías y las redes sociales. La persona que extraña su tierra natal de Veracruz, no es menos que la persona que extraña su tierra natal aquí en Monterrey. Ahora, y gracias a que constantemente estamos en contacto a través de Internet con personas de nuestro entorno y también con personas en lugares muy apartados, eventualmente nos estamos dando cuenta de que todos los rincones del mundo son un mismo rincón.

domingo, 22 de noviembre de 2015

IRSE EN COMPAÑÍA.

Da clic en las imágenes, para verlas en grande. 



OSCAR GONZALEZ LOYO PARA PRINCIPIANTES.




Este es el condensado de lo que hablamos al respecto del caso de Oscar González Loyo y su secta de moneros llamada Ka-Boom Estudio. Además aquí están los links de interés, en donde ustedes pueden ahondar toda la información que aquí mencionamos.

Post sobre la cerdificacion de Oscar González Loyo:


Post donde Bachan le responde a Oscar González Loyo:


Post del extinto blog de Luis Gantus, donde responde a Oscar González loyo:


Blog desaparecido del maestro Nat:


Blog Instituto Kubert del Monero Enmascarado:


Blog de AtinanYa (famosa frase de OGL) donde se recopilan los errores artísticos de Ka-Boom comics:


Audio del mítico episodio de los forasteros donde sucedió el BBG (Best Buddies Gate) Un poco saturado al principio, pero vale la pena. Aquí se lee completa la convocatoria del concurso que realizaría Best Buddies junto con KaBoom Estudio:


Un episodio de KaBoom Radio, donde los miembros de la secta se ponen a responder comentarios de trolls en uno de sus videos de Youtube:


Audio donde toda la secta despotrica contra varios dibujantes y gente de la escena del comic mexicano:


Página donde se publica la entrevista a un exintegrante de la secat Ka-Boom Estudio:


viernes, 20 de noviembre de 2015

HABLANDO CON ALGUIEN, HABLANDO CON NADIE.

Otro lector satisfecho.
Esta es la segunda parte de mi diario de adolescencia. En este ejemplar ustedes podrán leer lo que yo escribí en mi diario personal, entre mis 17 y 20 años. Como ya había dicho en el libro anterior, decidí dividirlos en dos, porque el mismo material me indicaba que existían dos etapas claramente diferentes.

En esta segunda parte mis escritos son un poco más oscuros y depresivos. Incluso se ve reflejado un momento en el que empecé a practicar la escritura automática y hasta acaricié la idea de que podía canalizar seres de otras dimensiones. Aunque afortunadamente tan solo fue una etapa breve de mi vida.

La mayor parte de este libro está dedicado a un par de ilusiones románticas, que jamás salieron fuera de mi cabeza. Pero que entre más pasan los años, más me convenzo de que mi vida ha sucedido de la mejor manera posible.

LINK PARA DESCARGAR HABLANDO CON ALGUIEN, HABLANDO CON NADIE.




miércoles, 18 de noviembre de 2015

VLOGGERS DE CHISMES. Mi vaticinio


Es curioso que hace 8 años, cuando empecé a interesarme en el vlogging mexicano, mi puerta de entrada para conocer a los que en ese momento ya se encontraban haciendo videos en México, fueron precisamente los videos de los "trolls" o "haters".

Se trataba de videos que usuarios anónimos hacían, en donde insultaban a los vloggers de aquel entonces. Los "trolls" o "haters" llevados por la frustración de no poder subir videos como lo hacían los vloggers, optaban por insultar en los comentarios o por medio de videos hechos con Windows Movie Maker.

En el 2007 me encontré por casualidad con un video de alguno de estos trolls, y gracias a esto me entere de la existencia de gente como Sorlak, Dianutella, Luzdepp89, LucieLovesYou, etc...

A mediados de este año, tuve interés en volver a empaparme de todo lo que estaba pasando dentro de la comunidad de Youtube en México y a nivel mundial.

En cuanto a lo internacional, descubrí y redescubrí a algunos vloggers que están haciendo cosas interesantes e incluso me he aficionado, tan solo un poco, a la dinámica de videos de un par de vloggers extranjeros.

Respecto a México, y luego de no haber interactuado con nadie de esta red social desde hacía 4 años más o menos, me encontré con que existían una cantidad innumerable de personas haciendo videos, interactuando entre ellos (más o menos) e interactuando con marcas.

Fue entonces que me encontré con un nuevo tipo de vloggers, que yo no conocía, pero que ya adivinaba que tenían que surgir (y me arrepiento tanto de no haberlo dicho en ningún video, de lo contrario ahora podría ser una especie de Alvin Toffler de Youtube México), me refiero a los vloggers que hacen VIDEOS SOBRE CHISMES de otros vloggers.

De nueva cuenta la historia se repite, gracias a estos vloggers, específicamente a MAURG1 y al español SALSEOYOUTUBER es que he podido hacerme una imagen, relativamente precisa, sobre el estado actual de la comunidad de vloggers de habla hispana, de quienes son los actores principales, la manera en la que se relacionan y los bandos que se han formado dentro de la misma.

Esto me pone a pensar en la necesidad que siempre tendremos, de contar con filtros que se encarguen de presentarnos versiones simplificadas de las cosas que nos interesan. Además puedo notar que, si eres bueno haciendo este tipo de servicios, tienes un éxito  moderado, asegurado. En efecto, los canales que más arriba mencioné, han tenido un crecimiento bastante notable en poco tiempo.

Ahora quiero aprovechar para corregir mi error del pasado y hacer un vaticinio para el futuro de Youtube a mediano plazo:

De la misma manera en la que Youtube dio origen a “celebridades web” muy sui generis, y esto mismo ha dado origen a canales de chismes dedicados a estas mismas celebridades. El siguiente paso, y para que la endogamia quede completa, son los vloggers dedicados a hacer burla y escarnio de los vloggers que hacen burla y escarnio de los youtubers celebridades originales.

Poco a poco y sin darse cuenta, gente como Maurg1 y SalseoYoutuber se van a convertir ellos mismos en carne de cañón para hacer videos de chismes y cazar clicks. Cuando ellos y otros más estén posicionados como la prensa del corazón de Youtube, surgirá otra generación de usuarios, más jóvenes, que empezaran a cuestionar lo que hacen.

Estos harán videos sobre los videos de los vloggers de chismes, donde ventilarán sus intimidades, sus errores, las equivocaciones y posibles faltas de rigor periodístico que tengan en sus videos. Muy probablemente apoyados en el humor.

Si los vloggers de chismes de la actualidad podrían considerarse meta-vloggers, pues hacen vlogs sobre vlogs, la próxima generación será meta de lo meta, aunque con un poco de suerte su producto audiovisual será un poco mejor que el vlog de chismes original.

Si alguna persona de España llega a leer esto que estoy escribiendo, le parecerá lógico lo que digo, la prensa de chismes en aquel país se desarrolló más o menos así. Pero para las personas de México posiblemente esto que digo ahora no tenga mucho sentido, por lo cual, en caso de que así suceda, esto será una cosa completamente nueva para México.

Porque Youtube es como la televisión, el sistema en el que actualmente funciona Youtube es un calco perfecto del sistema de la televisión. Solamente con dos particularidades: En Youtube por el momento hay menos dinero. Pero además Youtube evoluciona para mal, mucho más rápido que la televisión.

jueves, 12 de noviembre de 2015

TENER QUE VIVIR A DIARIO.


Ella me inspiro más que miles de amaneceres o cientos de lunas de Octubre. Y es por eso que ahora me encuentro en este estado, sin luna, sin estrellas, sin rayos de sol. Aunque obviamente todo lo anterior sigue estando ahí, pero yo ya no tengo presencia de ánimo, ni capacidad para disfrutarlo. 

Conocí a la mujer en cuestión en la escuela, durante mis épocas de universidad. Todas las historias de amor de juventud comienzan así, es por eso que quise iniciar este relato de una manera distinta y un poco más poética, tal como lo leíste unas líneas más arriba. Ella tenía 25 años, y yo tenía 5 años menos que ella. Aun así, por cuestiones administrativas, compartimos algunas asignaturas.

Recuerdo vagamente una canción de los años noventa que decía: "…detesto el modo de ella pero pensando bien, ella se amolda a mis sueños muy bien". 

Desde luego que yo no detestaba el modo de ella, todo lo contrario. Tan solo coincidía con la segunda parte del verso: "ella se amolda a mis sueños muy bien". Y fue ahí en donde dudé de la letra de la canción. ¿Cómo puede alguna persona ser irresistible, amoldarse a tus sueños de forma perfecta, y aun así detestar “el modo” de ella? 

Seguramente, el que escribió esta letra, solo estaba buscando la métrica y del mensaje ni se enteraba al momento de estar uniendo las palabras de la canción.

Ella era hermosamente inteligente, e inteligentemente hermosa. No estoy tratando de hacer un juego de palabras simplón. Ella de verdad estaba cultivada en ciertos temas y habilidades que en suma la hacían una mente bella y placentera de contemplar. Por otro lado su belleza física que era innegable, se veía adornada por un excelente gusto en su vestir.

Hasta ese momento yo no había reparado en lo interesante que una prenda de vestir podía hacer parecer a una mujer, ¿O era acaso que ella ya era interesante de por sí? Lo dicho, su belleza la presentaba inteligente y su mente resultaba cautivadora.

Era muy diestra en matemáticas. Además de conocer autores literarios que yo alcanzaría a descubrir hasta varios años después. Digamos que su inteligencia incluso brillaba un poco más, que su belleza física. Y si tomamos en cuenta que su belleza física estaba en niveles muy altos, para ponerlo de forma clara, ella tenía un cierto parecido con Ellen Page…  así de inteligente era.

Después de todo lo que les acabo de describir respecto a ella, no pueden culparme si les digo que no fui capaz de entablar una conversación, más allá de la simple convivencia estudiantil habitual.

No crea el lector de estas líneas, que se trató de un caso de pusilanimería por mi parte. Obviamente una de las flores más bellas del jardín  no podía estar sola y disponible, ante cualquier ave de rapiña. Ella ya estaba haciendo su vida desde hacía tiempo con alguien más. 

Si esta persona había sido elegida por ella para construir un noviazgo, entonces seguramente este tipo era un Arnold Schwarzenegger, con rostro de Brad Pitt y la personalidad de Richard Dawkins.

Un último apunte al respecto de esta situación, que nunca se dio, es que este tipo de frustraciones amorosas de juventud generalmente se olvidan, se dejan atrás y se recuerdan solo de vez en cuando. 

Lo malo de mi caso particular, es que esta mujer se llamaba precisamente igual que yo, pero en femenino. 

Por lo tanto, desde entonces vivo permanentemente con el recuerdo de lo espectacular que era ella, en todos mis documentos, trámites y situaciones en las cuales debo recordar mi propio nombre.

Así es como vivo a diario.