viernes, 30 de agosto de 2013

OPINION SOBRE LA MILEY CYRUS.

Estoy leyendo un reportaje de la BBC de Londres, donde un montón de personas con sexualidad reprimida se quejan de la actuación de una cantante, actriz, o no estoy seguro de que es exactamente o que hace, pero el caso es que apareció en un show de premios de MTV. Ya saben este tipo de premios que no tienen ningún valor, y que se reparten entre los que están de moda en esa quincena. Se llama o se apoda Miley Cyrus, tampoco estoy muy seguro de ese dato.

No acostumbro ver actuaciones de estrellas mediáticas juveniles, supongo que queda claro por esta introducción tan (orgullosamente) desinformada que acabo de hacer. Y es que, no suelo ver actuaciones de estrellas mediáticas en general. Pero esto me llamo la atención, (sería mas adecuado decir, me secuestro a punta de pistola, la atención) por el hecho de que todo mundo estaba hablando de la actuación de esta jovencita en todas las redes sociales, y a través de todos los malditos canales de Internet.

Esto llegó a tal punto que la BBC de Londres, lugar por donde me llego esta noticia, publicó un artículo titulado: “Por qué causó tanto revuelo el “perreo” de Miley Cyrus”. En ese momento decidí buscar, y ver de una vez por todas, el video de dicha presentación. A lo mejor alguien había muerto en medio del escenario, y yo me lo estaba perdiendo. Mi reacción al ver el “gran escándalo”, no pudo haber sido menos escandalosa.

Me encontré con una niña flaca, sin atributos físicos, con un peinado horrible, de hecho al principio pensé que estaba disfrazada de paciente de manicomio como parte de su espectáculo. Haciendo movimientos que solo se ven bien en mujeres con unos 10 o 15 kilos más de los que ella tiene, y que por alguna razón tenia la necesidad de sacar la lengua en todo momento durante su actuación. Aun sigo preguntándome la razón de esto, estoy casi seguro de que se trata de alguna condición clínica. He descartado por completo la posibilidad de que hiciera esto a modo de gesto sensual, pues nadie es tan estúpido como para considerar, la imitación de un perro sediento, como algo sensual.

La gente, en general, se queja de que fue un espectáculo de mal gusto, y lleno de sexualidad. En lo del mal gusto estoy completamente de acuerdo, he visto (diariamente) películas pornográficas con más clase, y mejor coreografía, que la presentación de Miley Cyrus. Pero la parte de sexualidad, yo no estaría tan convencido. En este punto de mi artículo me siento obligado a enviar un mensaje a todos los padres de familia, que no me van a leer, porque están muy ocupados en asuntos que de verdad importan en la vida.

Debo aclarar que, todo lo que viene a continuación, está escrito desde mi punto de vista masculino, y dirigido hacia la experiencia de un hombre adolescente heterosexual. Puesto que es lo que alguna vez fui.

Me es imposible, por lo tanto, referirme a este tema desde el punto de vista de las mujeres, y menos aun, de las mujeres adolescentes. Mas que nada porque, desde la adolescencia hasta el día de hoy, las mujeres me resultan una de las cosas más ajenas, y desconocidas, de este mundo. Rivalizando quizás, con la extrañeza que me provocan los organismos del reino monera, o con el organismo mitad planta, mitad animal que se descubrió hace tiempo.

Señor padre de familia, muy probablemente su hijo de 14 años, ese ser de cuerpo deforme y cambiante, que hasta hace 4 años le llamaba papá, y que en estos momentos quiere que usted muera, que lo deje en paz, pero que le siga pagando las facturas. Ese niño, a través de Internet, seguramente está viendo cosas que usted, solo podía soñar, pero que deseaba con todas sus fuerzas ver, a la misma edad.

Sea honesto, señor padre de familia que NO me esta leyendo en este momento, seguramente usted a la edad de su hijo hacía cosas mucho peores, que las que hace su hijo, como por ejemplo ver televisión. En algunos casos habrá quienes a la edad de su hijo, hicieron precisamente a su hijo. ¿Que no se supone que todo padre desea que su hijo llegue mas lejos que él? Bueno, opino que la sexualidad es una de las áreas en las que, los padres, deberían desear que sus hijos se desarrollen más que ellos… claro esta sin participar demasiado. Porque el tema sexo-padres-hijos, quieras que no, siempre resulta incomodo. Y no me estoy refiriendo al “incesto”, ustedes tienen la mente más sucia que el baile de Miley Cyrus.

Me refiero a los padres que suelen interesarse mucho por el aspecto sexual de sus hijos. Lo único malo de que un niño, de 13 o 14 años, hayan estado viendo la presentación de Miley Cyrus ese día, es que al lado hayan estado sus padres. Porque los padres siempre echan a perder los momentos eróticos, entre los adolescentes y entre los adultos. Si no me creen, la próxima vez que se encuentren en el punto más crucial, hagan el ejercicio mental de recordar la imagen de su papá o de su mamá, o de ambos. Verán como esa noche se la pasarán convenciendo a su pareja de que, “esa es la primera vez que les pasa”.

Por el contrario, un niño de 13, 14, o 15 años, que hubiera visto este show a solas, (y con la puerta cerrada) habrá podido apreciar todos los delicados matices de esa ejecución artística. Sin ningún problema, de principio a fin, y muy probablemente varias veces durante la canción (a esa edad uno tiene mucha energía). Créanme, yo llevo apreciando los delicados matices de las ejecuciones artísticas, desde los 12 años.

Otra cosa que no me explico es que tanta gente, en todo el mundo, considere como “sexual” la actuación de esta jovencita. Según pude leer tiene 20 años, por lo tanto ya es un adulto.

La gente suele relacionar la poca ropa con lo sexual, yo he visto menos ropa en documentales de Nacional Geographic, y la verdad el físico de esta jovencita rivaliza con el físico, que también he visto, en estos documentales. Por lo tanto “sexual” no seria la palabra que yo utilizaría en este caso. En mi opinión la única persona que se debería escandalizar al ver esa presentación, debió ser su nutriólogo.

Al final de cuentas nadie estaba desnudo, poco falto, pero nadie se desnudó. Y en todo caso, nunca he entendido la ilógica obsesión de los adultos por tratar de retrasar, a toda costa, la entrada de los niños a la adultez. Me suena a una especie de “complejo por evitar que la nueva generación nos rebase y nos deje obsoletos demasiado pronto”.

O es que de verdad alguien piensa, “prohibámosles la violencia y el sexo a los adolescentes, pues como todos sabemos, a esa edad lo que menos nos interesa es la violencia y el sexo”.

Como habrán notado, este texto se centró, más bien, en el comportamiento de los adultos hacia los adolescentes. El titulo solamente fue una estrategia para que más gente lo leyera. Como dije al principio, no me interesan las estrellas de moda. He vivido toda mi vida, y planeo vivir el resto de ella, sin haber escuchado jamás una canción de Miley Cyrus.

Ahora todos me harán un gran favor para cumplir con este propósito en la vida, si la próxima vez que esta chiquilla empiece a lanzar pelotas de ping pong con su sexo, en medio del superbowl, no corre medio mundo a demostrar, a la otra mitad del mundo, lo indignado que se encuentra de ver que, alguien en la televisión hace lo que todo mundo hace el fin de semana.

jueves, 29 de agosto de 2013

LA RADIO COMO SUFRIMIENTO EN EL INFIERNO.

El día de ayer un colega comenzó a transmitir un programa de radio en solitario, por Internet. Yo sabia de antemano que, al ser el primer programa de radio que hacía en la vida, iba a ser necesariamente el peor de todos sus programas, pero nunca me imagine que sería tan malo. Por momentos el ritmo de este pobre amigo era tan lento que uno pensaba que estaba escuchando la estación “Radio Reloj” de La Habana Cuba.

En fin, los ingenieros tienen en su argot una vieja máxima que dice: “Lo primero es hacer que algo funcione, luego ya habrá tiempo de preocuparse por que se vea bonito”. Quien sabe a lo mejor con el tiempo este compañero logra poner su programa lo suficientemente bonito como para poder recomendarlo. Por lo pronto me imagino que si este colega grabó su primer programa habrá borrado el archivo inmediatamente después de terminar.

Por cierto creo que nunca he platicado en este blog sobre la estación de radio cubana “Radio Reloj”. Es algo muy curioso, se trata de una estación de radio que transmite todo el día, durante 24 horas interrumpidas, durante los 365 días de año, y cuando se acaban los días del año, vuelve a empezar.

En dicha emisora solo se escuchan locutores narrando las noticias del día, y cuando se acaban las noticias, vuelven a empezar. Durante todo el día se puede escuchar la voz monótona de los locutores, interrumpiendo la narración cada minuto para anunciar la hora exacta en ese momento, y esto se repite cada vez que el reloj cambia de minuto. Por increíble que parezca esto ha sido así desde el momento de su fundación, con lo cual en esta estación se han narrado todos los minutos que han transcurrido desde el 1 de Julio de 1947 hasta el minuto en que estas leyendo estas líneas.

De hecho el conteo de minutos, al parecer, solo se ha interrumpido en una ocasión desde entonces y hasta esta fecha. Fue el 13 de Marzo de 1957 día en que se intentó asesinar al dictador cubano Fulgencio Batista, sucedió cuando un grupo revolucionario entró y secuestro la señal de radio, para anunciar que Batista había muerto.

Esto no había sucedido, pero estaba planeado que Batista muriera bajo un ataque que se estaba dando, en esos momentos, al palacio presidencial. Si se busca, en youtube existe una grabación del momento en que Radio Reloj es interrumpida, para anunciar a través de la voz de José Antonio Echeverría la falsa muerte de Batista.



Estas serían las últimas palabras de José Antonio Echeverría. Luego de esto, el grupo salió de las instalaciones de la radio para atrincherarse en otro lugar, el auto en que huían fue interceptado por un automóvil de la policía, se suscitó una balacera entre revolucionarios y policías. Más de treinta revolucionarios fueron asesinados en el ataque de aquel día, entre ellos a quienes escuchábamos en la grabación.

Regresando a “Radio Reloj”, con esto de interrumpir cada minuto la narración de noticias, para dar el cambio de minuto exacto. Uno puede estar escuchando una noticia horrible, por ejemplo un descarrilamiento de tren, y sería algo así: “…el día de hoy un tren se descarrilo en la comunidad de La Habana (seguramente en la habana no circulan trenes, quizás en ningún lugar de cuba sea necesario un tren) y se registraron cuarenta y cinco… continuara… Radio Reloj… son las cuatro con doce minutos… conclusión: personas muertas a raíz de este accidente…”

Esa es una tradición que tienen en esta estación de radio, cada vez que una noticia es interrumpida por el cambio de minuto, el radioescucha es dejado con ese “cliffanger”, que a mi parecer es inútil y ridículo, del “continuara”. Uno ya sabe que la noticia continuará, no tienes que aclarármelo cada vez que interrumpes tu locución durante 5 segundos, no es como que tendremos que esperar durante una semana para poder seguir escuchando lo que me estás contando.

Esto es como el cambio de página de un libro, pero en versión radial. Un inconveniente que, por diferencia entre los recursos de los medios de comunicación electrónicos, uno pensaría que se había logrado superar. Pero con el pretexto de una obsesión, iniciada no se por quien hace mas de medio siglo, en pleno 2013, un locutor profesional se ve obligado a realizar “cliffangers” sin sentido, durante todos los minutos de su día laboral.

Yo escuchaba esta estación de radio, pero en su versión mexicana, cuando era niño. Debo de haber tenido unos 7 u 8 años, y no recuerdo mucho de lo que transmitían en aquel entonces. Recuerdo que era algo muy parecido a su contraparte cubana, quizás un poco mas animado, pero en aquel entonces me entretenía.

Ahora que la estación mexicana ya no existe, y vuelvo a escuchar la transmisión de “Radio Reloj” cubana, me doy cuenta de que, seguramente entre los castigos que existen en el infierno, se encuentra “La condena a estar en una cabina de radio, leyendo noticias y mencionando cada minuto la hora exacta durante el resto de la eternidad”. Esto además, claro esta, junto a los ya conocidos castigos infernales de: “La condena a realizar maquetas de concepto arquitectónico eternamente”, o “La condena de vivir en Campeche eternamente”.

Seguro que al colega que les comenté al principio, su primer programa de radio en solitario le ha parecido, si no un castigo infernal, por lo menos una eternidad.

martes, 27 de agosto de 2013

FRUSTRACION INFANTIL.

Cuando cursaba la primaria, recuerdo que en una ocasión un amigo llevo al salón de clases una revista de Club Nintendo. Yo por aquellas fechas era muy fanático de Nintendo, esa fue mi única etapa como “gamer”, pues tuve mi primer y ultima consola de videojuegos, el Súper Nintendo.

Pero la revista de Club Nintendo que llevo mi amigo a la escuela era diferente de todas las demás, se trataba de un ejemplar especial de unas 100 paginas, y que llevaba el pretencioso nombre de “Enciclopedia de trucos de Nintendo” o algo así. Este ejemplar presumía contener la totalidad de los trucos (“cheats”) para todos los juegos de Súper Nintendo, y Gameboy que existían.

Aunque por aquel entonces ya estaban a punto de quedar obsoletos con la llegada del Nintendo 64. Y por esto mismo, la revista contenía también los trucos para los juegos de la consola Nintendo 64, que se habían producido hasta ese momento. En una época en la que, ni siquiera imaginábamos, la futura existencia del Internet, este ejemplar de la revista Club Nintendo resultaba sumamente llamativo, para un niño de 10 años.

No recuerdo exactamente los detalles, mis recuerdos de esa etapa de mi vida no son muchos (afortunadamente), pero el caso es que  mi amigo terminó prestándome su ejemplar de esa revista, durante un fin de semana, mi plan era copiar los trucos de esa revista, a mano, en alguna libreta.

El detalle que si recuerdo es el haberme pasado, varias horas, detrás de mi máquina de escribir hasta terminar con los dedos adoloridos, pero sin haber avanzado mucho en mi necio  cometido de copiar 100 paginas de texto continuo. Por si fuera poco, esa edición especial era un ejemplar que carecía de imágenes, y el texto estaba particularmente compacto y pequeño en comparación con una edición normal de esa revista. Así que al final de cuentas tuve que regresarle a mi compañero su revista al lunes siguiente, y conformarme con unas cuantas hojas de maquina (unas 10 o 15) con las cosas que alcance a copiar.

De esa manera entendí lo frustrante que puede ser el no tener dinero para comprar algo que deseas, pero también aprendí que, siempre es más fácil comprar algo. Aunque ciertamente yo experimentaba cierto placer en tener una copia hecha a mano, por mi mismo, de esa revista de videojuegos. Honestamente no se compara con la satisfacción de tener las paginas brillantes, con diseño grafico, prolijamente cortadas y encuadernadas.

Y finalmente,  aprendí una tercera lección, que si quieres cosas bonitas, bien hechas, completas y que te hagan sentir bien contigo mismo, necesitaras tener dinero. De lo contrario tendrás que conformarte con un dolor de dedos, una bazofia mal hecha, y el principal subproducto de la existencia humana: FRUSTRACIÓN.

domingo, 25 de agosto de 2013

ESTOY LOCO

Una cosa curiosa de mi es que en ocasiones tengo experiencias (periodos de tiempo en mi vida) en las que mi estado de ánimo se ha visto modificado. Ocasiones en las que mi cerebro se ha sentido más despierto y con más presencia de ánimo que de costumbre, son periodos de mi vida en los que me encuentro más despierto y más alegre.

Uno de los que más recuerdo sucedió a principios del 2010,  me parece que fue en una ocasión en la que estuve sin dormir durante todo un día y una noche,  después de esto salí a caminar a la mañana siguiente y me encontraba en un estado mental diferente al que suelo estar comúnmente.  Al momento de ver todo lo que me rodeaba era como si lo viera todo por primera vez,  todo me entusiasmaba y todo me parecía una novedad,  recuerdo que por mi mente pasaban pensamientos rarísimos. En determinado momento me senté en una parada de camión, para seguir contemplando la realidad con mis nuevos ojos, y en ese lugar me abordo una mujer, que se encontraba evangelizando casa por casa a esa hora de la mañana.

No recuerdo ningún detalle de la conversación que tuvimos en ese momento,  pero como evidencia de lo alterado que se encontraba mi cerebro base decir que, me mantuve en ese lugar junto a esa tipa con una biblia en la mano durante un largo rao,  siendo que en otras ocasiones casi hubiera preferido escupirle en la cara, antes de tener que escucharle siquiera su saludo de buenos días.

Tampoco tengo idea de cual haya sido mi comportamiento, ni la imagen que esa mujer se haya llevado de mí. Lo que si puedo decir es que fue  ella quien tomo la iniciativa de retirarse del lugar,  cosa que suele darse del modo contrario. En ese entonces mi “iluminación” duro muy poco tiempo,  unos dos o tres días a lo mucho.  En psiquiatría a esto se le conoce como episodio hipomaniaco,  y es una de las sensaciones más estimulantes que he tenido (y de vez en cuando sigo teniendo) en mi vida.

sábado, 24 de agosto de 2013

LA GRAN ENTREVISTA

Existió una vez un periodista inquieto, que buscaba realizar la mejor entrevista de todos los tiempos. Este periodista deseaba entrevistar a un hombre muy sabio, quizás al más sabio del mundo, planeaba hacerle las preguntas mas profundas, jamás hechas, para extraer toda su sabiduría sobre la vida, el mundo, y el sentido de nuestra existencia.

Se preparó durante mucho tiempo, busco y rebusco en diversas fuentes, libros y hasta documentales, para realizar las preguntas correctas, de la manera correcta. Sabía que algún día la vida lo pondría frente a ese gran sabio, quizás de forma inesperada, y el periodista tenia que estar preparado para ese momento trascendental.

Un día, luego de mucho tiempo de haber estado preparando la entrevista de su vida, se reunió con un amigo de toda la vida. Le propuso que hicieran una especie de “ensayo de entrevista”, pues nuestro periodista no quería dejar nada a la suerte. Necesitaba prepararse a conciencia, al punto de quizás realizar una o dos veces su “gran entrevista” para identificar cualquier imprevisto.

El periodista se sentó frente a su amigo, con las preguntas largamente pensadas, reflexionadas, y corregidas. Y conforme iban pasando las horas, en medio de una profunda e interesante plática entre ambos, el periodista poco a poco fue comprendiendo que, lo más importante en realidad y desde un principio, habían sido las preguntas.

jueves, 8 de agosto de 2013

SOY CREATIVO.

Me inscribí en un curso de creatividad online, y uno de los primeros ejercicios es acomodar cuatro estatuas de manera que queden equidistantes entre si sobre el terreno de un jardín. Este es un viejo problema de sobra conocido entre la gente que conoce sobre teoría de la creatividad. Solo existe una respuesta posible, que es poniéndolas en una estructura piramidal cuya base sea un triangulo equilátero, y ya, poca cosa.

Así que decidí ponerme creativo, como el curso lo amerita, y esta fue mi respuesta para tal ejercicio:

Bueno lo único que debemos hacer es, ayudados de un sencillo colisionador de hadrones, acelerar unas cuantas partículas subatómicas a velocidades muy cercanas a las de la luz, ya que como es bien sabido ante este tipo de colisiones es muy probable que se formen micro agujeros negros que desaparecerían casi instantáneamente.

Una vez que esto suceda haciendo uso practico de las teorías físicas sobre la naturaleza de la materia que desarrollara el físico Roger Penrose, llegaríamos a un estado de la técnica científica en la que nos seria posible estabilizar, controlar y finalmente manipular a nuestra voluntad uno de estos agujeros negros.

Y puesto que según el consenso actual de la ciencia, sabemos que el universo en realidad se curva sobre si mismo, y que según el principio de incertidumbre de Heissenberg, la naturaleza “indefinible” de las partículas que forman la realidad nos sugiere que no existe una sola, sino que existe un numero infinito de realidades, con un infinito numero de posibilidades.

Entonces solo tenemos que repetir este experimento un numero infinito de veces, para que el agujero negro que hemos abierto se habrá permitiéndonos acceder al otro lado del agujero a un universo alterno en el cual también exista un planeta tierra, con la composición geográfica idéntica al de la tierra, y entonces podríamos acceder a un hermoso jardín alterno idéntico al de nuestro universo, pero que gracias a la infinitud de posibilidades, no cuenta con ninguna estatua dentro de el.

Podría tratarse de un universo ligeramente diferente al nuestro, o bien podría tratarse de nuestro universo, pero en un punto en nuestro pasado o nuestro futuro, el planteamiento nunca dijo que las estatuas tenían que coincidir en espacio y tiempo, y entonces pondríamos la segunda de nuestras estatuas, posicionándola (mediante teodolitos digitales y sistemas de navegación satelital) exactamente en el mismo punto en la que hemos posicionado nuestra primer estatua dentro de nuestro universo original.

Ahora solo tenemos que repetir este ejercicio un numero infinito de veces, durante dos ocasiones mas, y habremos por fin colocado nuestras cuatro estatuas en cuatro multiversos ligeramente diferentes pero con las condiciones necesarias para su colocación. Y finalmente tenemos que cada una de las estatuas al coincidir en un solo punto dentro de sus respectivos universos, pero que el valor de la distancia pierde su significado cuando nos encontramos en el espacio que se encuentra alrededor de cada burbuja de universos en el multiverso, entonces nuestras estatuas estarían separadas exactamente una de la otra a un universo de distancia.

Esta es la manera correcta de resolver este problema y además mucho más práctico que andar construyendo estructuras que soporten el peso de una estatua en medio del jardín, sobre todo con el calor que esta haciendo por acá.

Considerando que se trata de un curso de creatividad, y no de trigonometría, supongo que mi respuesta es mas que valida. ¿O ustedes que opinan?

lunes, 29 de julio de 2013

LA CREATIVIDAD SE EJERCITA

El pensamiento creativo, e incluso la espontaneidad pueden ser mejorados mediante técnicas organizadas y sistematizadas. Aunque  a primera vista las palabras organizadas y sistematizadas parecieran estar en el extremo contrario de conceptos como la creatividad y la espontaneidad, la verdad es que van muy de la mano. Por ejemplo, una de las cosas que hago de manera regular es escribir monólogos o sketches cómicos, y la comedia es un área en la que se requiere una mayor creatividad, además de habilidades como, pensamiento lateral, pensamiento disociado, capacidad lógica, y capacidad de conclusión.

Lo que sucede es que las habilidades que debe tener un buen comediante, y que son las mismas que debe de tener una persona creativa en cualquier área en la que se desarrolle, dependen de ciertos hábitos de la mente. Todas las personas que se dedican a algún oficio interpretativo, como actores, comediantes, conferencistas, músicos, y demás, saben que la frescura y espontaneidad es algo que se logra solo después de mucha práctica. Entonces, sabemos ahora, que la creatividad puede mejorar si nos entrenamos para ser más creativos.

La pregunta ahora es. ¿COMO?

Una de las primeras cosas que la mente creativa desea hacer es él rediseñarlo todo. Empieza imaginando como debería ser, o como mejorarías tú todas las cosas a tu alrededor. Imagina cómo sería un automóvil mejor, una manera más rápida de servir la comida en el restaurante en el que estás, la forma en la que podría funcionar mejor un foco, o algún aparato electrodoméstico. Si tomas por costumbre hacer esto una vez al día durante tres semanas, se convertirá en hábito. Tan sólo asegúrate de no molestar a los demás con tus constantes ideas.

Otra cosa que saben hacer las personas con inquietudes creativas, es el ver las cosas desde un punto de vista diferente o interesante. ¿Qué habría dicho tu personaje histórico favorito acerca de esto? ¿Como apreciaría un extraterrestre cierto comportamiento del que estás siendo testigo? ¿Cual es la perspectiva contraria a lo que se te está mostrando en este momento? El punto de esto es el hacerte este tipo de preguntas tontas a ti mismo, seguramente esto disparará dentro de tu mente interesantes resultados e ideas.

Si te acostumbras a pensar de esta manera, seguramente dentro de poco tiempo tendrás un montón de nuevas ideas que nunca se te habrían ocurrido, además de que tendrás un montón de nuevas cosas que añadir a tus conversaciones.

¿Tienes algún tipo de bloqueo y necesitas algo que te fuerce para parir una nueva idea? Escribe palabras al azar en varias tarjetas mézclalas todas y saca una sin saber cuál palabra es la que estás sacando. Luego oblígate a escribir un artículo o bien a desarrollar alguna idea desde el punto de vista que esta palabra que sugiera. Una variante de este ejercicio, si no quieres escribir palabras sobre unas tarjetas, es abrir un libro o un diccionario y señalar una palabra al azar.

La canción “while my guitar gentil weeps” de los Beatles fue escrita por George Harrison utilizando esta técnica. Un día se levantó de su sillón, caminó hasta su estantería, tomó el primer libro al azar, abrió una página cualquiera, puso sus dedos sobre la página con los ojos cerrados y al abrirlos estaba señalando la frase “gently weeps”.

Personalmente he utilizado mucho esta técnica y generalmente el resultado final dista mucho de la idea original. Muchas veces cuando tomas una idea al azar, por ejemplo un gancho de ropa, la sucesión de pensamientos finalmente te llevan a escribir quizás un artículo sobre las técnicas de pintura que se utilizaban en el renacimiento. O quizás al estar viendo una caseta telefónica en la calle, te lleve a escribir un poema acerca de los cambios y el deterioro del que somos víctimas los seres humanos, inevitablemente con el paso de los años.

Este método es uno de los más sencillos y fáciles de poner en práctica, trata de ponerlo en práctica la próxima vez que intentes escribir, o dibujar algo, y te darás cuenta cómo las ideas fluyen rápidamente y en direcciones en las que no te hubieras imaginado de haber tratado de centrarte en un concepto específicamente.

miércoles, 10 de julio de 2013

NUNCA HABRA UNA CONCLUSION.

Me gusta el silencio, la ausencia de ruido, el poder estar en comunicación directa e ininterrumpida con mi propia mente. Pero, de un tiempo para acá, me he vuelto un poco más resistente a las interrupciones del medio ambiente, de las cosas que están alrededor de mí.

Los últimos días los he dedicado solamente a consumir información a través de Internet. Seguramente esto es una forma más de evadirme de la realidad, siempre he tenido problemas con la realidad, aunque últimamente estoy confundido en cuanto al significado verdadero de la palabra “realidad”. En ocasiones las ideas martillean dentro de mi cabeza como golpes sordos de una marabunta que se cierne sobre mí y de la que llevo tratando de huir desde hace diez o veinte años. Aunque también debo admitir que cada vez es menos frecuente esta sensación.

Más que en otras ocasiones necesito escribir, pero también es cierto, que me es más fácil escribir en la actualidad que en otras ocasiones. Escribir sirve para calmarse, para verse reflejado en el papel escrito (pantalla en este caso), para dosificar nuestro propio ser y comprendernos mejor, a través de una copia al carbón de nuestros pensamientos.

En ocasiones siento que no encajo en ninguna parte, esto que es normal a los 15 años, me parece preocupante a los 28. Me pregunto si seré el único.

Me pueden llegar a aturdir las rutinas, las obligaciones, los quehaceres, los deberías. Nunca he sido un obsesivo por el orden, yo más bien siempre he dicho que el desorden significa trabajo, el desorden significa naturaleza, avance, cambio y en síntesis vida. Y aunque es verdad que es indispensable el orden para ciertas actividades humanas, no creo que una de ellas sea el pensamiento, al menos no el pensamiento artístico, el pensamiento creativo, el pensamiento que es capaz de unir dos cosas completamente distintas para crear un objeto original y nuevo. Ésa es la diferencia entre un ingeniero y un artista. Y eso es lo que hace que ambos sean mutuamente indispensables.

Otra idea que me ha saltado últimamente es la percepción de que todo está siempre en constante cambio, nunca existe una obra terminada, siempre esta todo inconcluso en la vida. Me atrevería a decir que la conclusión es un espejismo que nosotros nos creamos. En la vida real no existen finales felices, vamos de hecho ni siquiera existen finales a secas.

Todo es un continuo ahora mismo, podemos fácilmente trazar una línea, que una la época moderna hasta la época de las cavernas, pasando por todas las épocas que nos hemos construido artificialmente, para poder estudiarlas en las clases de historia de las escuelas. Sin embargo todo sigue siendo lo mismo, en el sentido en que todo sigue siendo un constante cambio.

Desde la época en la que los trovadores paseaban de ciudad en ciudad, cantando a cualquiera que pudiera pagarles, pues en ese momento no existían los reproductores MP3. Hasta la época actual en la que las personas se reúnen adentro de discotecas a escuchar grabaciones musicales que alguien hizo hace muchos años, incluso a escuchar grabaciones musicales hechas por personas que ya han muerto.

La gente sigue siendo genéticamente la misma, emocionalmente muy parecida, y sus metas e ideales, aunque en formas distintas, poco han variado en su fondo.

Alguien que en el siglo pasado hubiera alcanzado la excelencia en la construcción de algún tipo de instrumento de cuerdas, y que por esto haya pensado que su labor había concluido, poco se imaginaba que en el nuevo siglo vendrían nuevas tecnologías que traerían formas de música que las personas de su época ni siquiera hubieran podido imaginar en sus sueños más rocambolescos.

Lo mismo podemos decir de la época actual, nada de lo que hagamos será definitivo jamás, y las cosas que traerán las siguientes generaciones sin duda nos harían quedarnos con la boca abierta, el ojo cuadrado y demás deformidades físicas provenientes de nuestro asombro.

Ambos pensamientos, el hecho de que el desorden es inevitable pues el propio universo tiende a la entropía, y el hecho de que ninguna cosa está completa nunca, me parecen sumamente inquietantes, y al mismo tiempo tranquilizadores.

El saber que nada de lo que yo haga será suficiente jamás, me parece personalmente desalentador. Pero el hecho de saber también que, no soy responsable de absolutamente ningún aspecto de la existencia, o mejor dicho de la realidad que compartimos, me parece una razón más para relajarme, dejar de estar en guardia, y simplemente sentarme y ver el paisaje si es que así me apetece hacerlo en ese momento.

lunes, 8 de julio de 2013

DE QUE LADO ESTOY.

Estamos desesperadamente buscando el freno. Desde hace mucho tiempo he considerado a nuestra sociedad, o mejor dicho a nuestro mundo, como un montón de desgraciados arriba de un tren sin control que se precipita a toda velocidad por una pendiente que desemboca en un espectacular barranco de la muerte.

Dentro de este tren unos cuantos “lucidos” (como les llamara el director cinematográfico Adolfo Aristaráin en su película Martín Hache) nos preocupamos por la situación, y desesperados, buscamos infructuosamente el freno de la locomotora que se precipita hacia nuestra destrucción. Desde4 hace mucho tiempo he tenido esta sensación, pero en recientes fechas esta sensación se ha incrementado.

Aun así, no considero que el resto de los tripulantes de este tren hacia la catástrofe sean estupidos, ignorantes, o subnormales. Yo más bien diría que están en negación. Esta observación se ve confirmada con la desesperación disfrazada de las formas de oropel de la sociedad tanto occidental como oriental, porque actualmente se parecen más que nunca.

Una sociedad marcada por “lo que tengo que hacer”, “lo que se debe hacer”, “lo que es correcto hacer” y “cuando es correcto hacerlo” sin pensar en el perjuicio o beneficio real que obtengamos de ello.

La Ley de Pareto es insoslayable. El 20 por ciento de los individuos, producirá el 80 por ciento de los resultados siempre, esto significa que solo el 20 por ciento de los seres humanos son útiles al avance de la humanidad. Y a diario me pregunto, en que lado del porcentaje me colocare’ yo, una vez que haya muerto.

jueves, 6 de junio de 2013

EL ACTOR TRABAJA CON SU IMAGINACION.

Mi anti-condición física aun no es suficiente como para permitirme correr más de diez segundos de manera sostenida. En caso de que una horda de gallinas zombis atacaran nuestra civilización yo estaría perdido, pues es bien sabido que ellas pueden mantener su vuelo hasta un máximo de 15 a 20 segundos, con lo cual tienen 5 segundos de ventaja en comparación conmigo.

Aun así, este serio peligro de muerte, no me detiene para salir día si y día no, para tomar una ligera caminata recreativa, que en mi condición actual es como correr un maratón un día si y día no, mientras estoy parado de manos. A pesar de que dicho esfuerzo, para una persona normal se trataría de un esfuerzo común y corriente, ya he logrado experimentar en carne propia, (cerebro propio mas bien) las bondades que la actividad física le trae al cerebro. Específicamente en las áreas de pensamiento lateral, y el pensamiento disociado.

Sin ir mas lejos, hace un par de días, mientras subía por la ladera de una avenida a orillas de la ciudad, sin ningún motivo aparente, rebotó en mi cerebro el recuerdo de una antigua entrevista que le hicieron al actor y comediante Robin Williams (no confundir con el cantante británico Robie Williams). En esta entrevista Robin Williams platicó que, en cierta ocasión el actor Liam Nesson (que interpreto a Obi Wan Kenobi en la nueva saga de Star Wars) le confesó a Robin Williams que estaba considerando muy seriamente el dejar de lado la actuación, debido a que se encontraba muy cansado de tener que estar frente a una pelota de color rojo e medio de un decorado de color verde brillante, todos los días, pretendiendo que se encontraba en medio de un mundo fantástico y que aquella pelotita roja era un monstruo atemorizante o un ejercito de naves espaciales. El actor Liam Neeson afirmaba que ya no soportaba mas esa manera de trabajar, y que los últimos tres o cuatro meses habían sido un infierno para el.

Según Robin Williams, su compañero Liam Neeson pensaba que no había estudiado actuación para terminar haciendo ese tipo de cosas, y que si el cine iba a ser de esa manera, de ahora en adelante, entonces el prefería no tomar parte en esto de ahora en adelante.

Es curioso leer este tipo de comentarios por parte de actores profesionales, (aclaro que este comentario es de hace muchos anos, en efecto es de la época en la que se estreno “Star Wars, la amenaza fantasma”, por lo cual seguramente Liam Neeson ha cambiado de opinión desde entonces) cuando uno también tiene un poco (muy poco) de experiencia en la actuación y en el teatro.

Sin ir más lejos, cuando no se prepara para ser actor, la principal herramienta que se utiliza y ejercita, durante los talleres de actuación, es la imaginación. Tal vez a las personas que no estén familiarizadas con el teatro, y con el arte escénico, les parecerá extraño saber que en todos los ensayos previos para la presentación ante el público, de una obra de teatro, esta se ensayará muchas veces sin la presencia de decorado, sin la presencia de los objetos que uno va a utilizar finalmente durante la obra, e incluso muchas veces sin tener enfrente al compañero con el que vas a compartir la escena, teniendo que sustituirlo con otro compañero u objeto.

De lo que se tratan los ensayos, además de memorizar las líneas y las intenciones con las que se han de decir las mismas, es de concentrarte en que todos los elementos y los decorados están en su lugar. Incluso el actor deberá de ir mas lejos, y pretender que en lugar de estar en medio de un decorado, de una habitación de hotel por ejemplo, se encuentra dentro de una habitación de hotel real, y que mas allá de la puerta de escenografía, en lugar de encontrarse una zona oscura en la que se colocan los actores que esperan su turno para entrar en escena, se encuentra el pasillo del hotel que lleva a las puertas de las otras habitaciones, etc.

Otro aspecto que suele omitirse durante los ensayos es el vestuario que se va a utilizar durante las representaciones. Generalmente los vestuarios están listos un par de días antes del estreno, tan solo a tiempo para dar uno o dos ensayos generales, y la escenografía por su parte, muchas veces, solo la podemos ver completa el mismo día del estreno de la obra. Por lo cual durante los ensayos uno ha de pretender moverse como si tuviera puestas las prendas del vestuario que le corresponden a su personaje, mientras se mueve dentro de la escenografia que aun no esta lista.

Otro ejemplo son los ejercicios de improvisación. Una situación, muy común en este tipo de ejercicios, es que mientras algunos actores estén arriba del escenario desarrollando alguna situación, el instructor del taller hace la sugerencia de que cierto objeto aparece en medio del escenario. Entonces los actores deben reaccionar y desarrollar la situación que se da con el nuevo objeto en cuestión dentro de escena.

Por ejemplo, si el instructor indicara que repentinamente aparece una botella con un mensaje dentro, entonces el actor deberá, en primer lugar, notar el objeto extraño, dirigirse hacia él, darse cuenta de lo que es, inclinarse, simular que la toma con una mano, (cuando en realidad solo esta tomando aire) hacer un gesto para insinuar la forma que tiene la botella, hacer el ademán de que le quita el corcho, hacer la mímica de que saca el mensaje de adentro, desenrollarlo y acto seguido leer el mensaje, el cual obviamente no se encuentra ahí, por lo tanto, el actor deberá improvisarlo sobre la marcha, para que después los compañeros reaccionen ante lo que uno se inventó y desarrollar otra situación alrededor de la nueva información que tenemos dentro de la escena.

Este tipo de ejercicios son para mejorar los reflejos mentales del estudiante de actuación, pues este tipo de habilidad se usa mucho a la hora de crear la vida de los personajes a interpretar. Uno necesita conocer la vida, las cosas que le han pasado el personaje que estamos interpretando, para saber como se diría tal o cual línea del libreto, o para saber que actitud tomaría el personaje ante tal o cual situación.

Pero como se trata de un personaje  escrito en un papel, a uno no le queda mas remedo que inventarse todo el pasado de su personaje, con objeto de poder pararse encima de un escenario para decir convincentemente palabras que son ajenas a nuestra persona. Por lo tanto, se imaginarán ahora lo indispensable que resulta para el actor la capacidad de imaginar y de crear en base a la nada.

Mientras escribo estas líneas he recordado una pequeña manía que tuve durante un tiempo cuando empecé a tomar talleres de teatro, hace casi 10 años. Y es que uno de los primeros ejercicios que se realizan es dividir las acciones, que nosotros realizamos, en nuestro día a día, en acciones mas pequeñas y especificas, y analizarlas cada una. Esto con el fin de entender, en primer lugar, la forma en la que nos conducimos las personas en la vida diaria y de manera natural e inconsciente, y en segundo lugar, el analizar los “por que” y las “motivaciones” que están detrás de los movimientos mas pequeños e intrascendentes de nuestro personaje.

Por experiencia propia puedo decir que, uno puede llegar a identificar a un principiante de taller de teatro, cuando se le encuentra en algún lugar concentrado en algún movimiento que acaba de hacer, tal vez repitiéndolo una y otra vez, o recreándolo de forma lenta. Esto bien puede tratarse de un estudiante de teatro o de un maniático, en cualquiera de ambos casos les recomiendo guardar sus distancias.

Con este tipo de “ejercicios/deformaciones” uno se hace consciente de muchas cosas que realiza en el día a día, de manera inconsciente, para luego hacerlas de forma consciente, pero natural, arriba del escenario o delante de las cámaras.

Por ejemplo cuando uno llega a un lugar nuevo, un edificio de oficinas, la casa de algún amigo, algún establecimiento comercial etc, uno no llega simplemente, así como así. Generalmente al encontrarnos dentro de un espacio desconocido nuestra actitud cambia, uno suele mirar a todos lados apreciando los detalles que se muestran novedosos a nuestros ojos. Un actor deberá ser capaz de reproducir este tipo de detalles, casi imperceptibles, aunque sea la centésima vez que se encuentra dentro de esa escenografía. O bien por el contrario deberá ser capaz de simular familiaridad dentro de una escenografia, que se supone es la casa en donde ha vivido desde hace años, aunque en realidad se encuentre en la noche de estreno de la obra.

Otra cosa, por ejemplo, que suele modificar nuestra actitud y nuestros movimientos dentro de un espacio es la amplitud del mismo. Uno no actúa de la misma forma cuando entra en n cuarto pequeño, que cando entra en un enorme salón con un techo muy alto, por ejemplo el interior de una basílica. Ciertas cosas en nuestro comportamiento, postura y expresión cambian según el ambiente en el que estemos. Intenten observarse a ustedes mismos la próxima vez que entren a un lugar en el que no han estado antes, o la próxima vez que entren a un lugar pequeño, en comparación con ustedes entrando a un lugar muy amplio. Una vez mas el actor deberá estar entrenado para poder reproducir todos estos matices, al mismo tiempo que dice sus diálogos, aunque en realidad se encuentre frente a una cámara de video, y un ciclorama color verde brillante.

Este tipo de cosas las experimenta todo mundo pero de manera inconsciente, es por esto que las personas comunes y corrientes podrán notar que algo anda mal con un actor cuando faltan este tipo de detalles dentro de su interpretacion, entre muchos otros aspectos que un actor tiene que detectar y asimilar con el correr del tiempo, arriba y abajo del escenario. Podríamos decir que para los actores, todo su trabajo se basa en un ejercicio de imaginación.

Es por eso que me llamaron tanto la atención estas palabras de Liam Neeson en boca de Robin Williams. Estoy seguro que en realidad, de lo que estaba cansado este actor, era de las largas jornadas de trabajo al lado de las mismas personas, del mismo equipo, bajo la misma dirección, en el mismo lugar, con las mismas herramientas, etc. Pero dudo mucho que se haya cansado de imaginar y de pretender. A fin de cuentas, Liam Neeson seguramente se paso largas jornadas durante su preparación haciendo ejercicios muy parecidos a los que se realizan en la producción de películas actualmente.

Aunque por otro lado, yo nunca he estado durante meses viendo verde e interactuando con pelotitas rojas… si eso lo añades a la locura natural que necesitan tener todos los actores que destacan, supongo que si pueden darse situaciones peligrosas para la salud mental de cualquiera.